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No sufrimos por lo que nos pasa sino por la forma en que interpretamos lo que nos pasa.

Querida Lupita:

Vendrá mi nieta de visita pues me dice que se siente muy estresada y quiere relajarse un poco. Yo la veo muy metida en las pantallas y corriendo todo el día. Se queja constantemente de que no duerme bien, se agobia por todo, se siente profundamente triste. Me alegra su visita y quisiera aprovechar para orientarla y verla feliz. ¿Qué me recomiendas hacer?
Fátima L.

Hermana mía, Fátima:

¡Eres una abuelita sensacional!, es muy buen signo el hecho de que tu nieta quiera descansar a tu lado. Eres fuente de inspiración para ella.
Mencionas varios síntomas del desorden emocional que muchos viven actualmente: insomnio, activismo, adicción a las pantallas, tristeza generalizada, confusión ante los retos de la vida.
Tu oración y tus consejos entrarán al corazón de tu nieta porque se sabe amada por ti.

Cuando las cosas no van bien, de alguna manera nos están gritando:
¡cambia tus hábitos!.

PONGAMOS EN FORMA NUESTRAS EMOCIONES
Con base en los más recientes descubrimientos de las neuro-ciencias, voy a proponerte una dieta emocional saludable. Más que eso, se trata de un régimen de vida que nos trae salud emocional.
No sufrimos por lo que nos pasa sino por la forma en que interpretamos lo que nos pasa.
¿QUÉ PODEMOS HACER?
Para tener el mejor filtro de interpretación debemos poner en acción los mecanismos que favorecen nuestro estado de ánimo:

  1. Movernos un poco cada día. Incluir en el plan de actividades diario, un tiempo para caminar o ejercitar nuestro cuerpo de alguna manera.
  2. Observarnos a nosotros mismos. Sobreviene el estímulo, sientes algo y le das nombre a tu sentimiento. Si el sentimiento o emoción es negativo, re-dirige tu atención. No te quedes rumiando la emoción negativa porque la alimentas y crece. Distrae tu atención hacia algo positivo.
  3. Elige la respuesta que vas a dar. Sin ser reactivo(a) sino propositivo(a). Responde lo que conviene a ti y a los demás.
  4. Alimenta tu mente con buenas lecturas (incluida La Palabra de Dios).
  5. Selecciona lo que ves en redes sociales y limita tu tiempo de navegación.
  6. Contacta con la naturaleza, organiza con amigos algunos encuentros con ella: excursiones, campamentos, caminatas, etc.
  7. Involúcrate en el servicio a la comunidad, checa cuáles son las necesidades apremiantes de personas que no están tan lejos de ti, procura ayudarlas a través de grupos y fundaciones que hacen el bien. Reunirte con personas altruistas te llenará de motivación para la vida.

Lupita Venegas / Psicóloga
Facebook: lupitavenegasoficial

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