upc4

Abel Campirano Marín

Cada que se ofrece y aunque no se ofrezca, escuchamos una y otra vez la frase que intitula mi artículo: “Al margen de la ley nada. Por encima de la Ley nadie”, misma que el Presidente López Obrador atribuye a Benito Juárez.

El idealismo político se ha visto enriquecido con tan poderosa frase que por demás es contundente. La norma jurídica es de observancia obligatoria, y se aplica erga omnes, es decir para todos, sin excepción.

Genial frase sin duda, y si verdaderamente la pronunció el Presidente Juárez, habrá que darle al Oaxaqueño el reconocimiento por su creatividad y gran visión, porque tras ciento cincuenta años de su muerte aún la siguen utilizando como capital político quienes aseguran ser sus fieles discípulos.

Hablemos claro. El artículo 11 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, garantiza a todos los ciudadanos nuestro libre tránsito. Eso dice la ley, no admite interpretación alguna, es una norma irrebatible.

Entonces, si nada está al margen de la ley y por encima de la ley no está nadie, ¿cómo es que grupos armados que no pertenecen a las fuerzas del orden público detienen por la fuerza el tránsito libre de muchos mexicanos? ¿Qué pasa con la tan mentada frase?

Su Eminencia el Cardenal Francisco Robles Ortega fue víctima de uno de esos retenes en un viaje pastoral al norte del Estado; El señor Obispo de Zacatecas Mons. Sigifredo Noriega Barceló tuvo la misma desagradable experiencia en los alrededores de Huejuqilla el Alto, Jalisco, paso obligado para llegar a la comunidad que visitaría también en viaje pastoral; lo mismo les pasó a unos reporteros que cubrían la gira del Presidente en lo que pomadosamente le quiere llamar “la tierra de la gente buena y trabajadora”. Quienes los retuvieron están al margen de la ley y por encima de la ley.

              No mentir, no robar, no traicionar. Palabras, solo palabras.

Se miente, se roba y se engaña. Si hay muchos que están por encima de la ley y actúan al margen de la ley; mediante el embuste, mediante el engaño, se traicionan la confianza del pueblo que tenía cifrada la esperanza de una verdadera transformación.

Esa es la triste realidad. Lo peor es que hay quienes tienen ojos y no quieren ver, tienen oídos y no quieren escuchar, tienen inteligencia pero no quieren entender que vamos por el camino equivocado y su ceguera, su sordera y su tozudez nos llevará al abismo si no cambiamos de rumbo.

@arquimedios_gdl

TE INVITAMOS A FORMAR PARTE DE LOS

Comunicadores Parroquiales

Los cuales promueven la Pastoral de la Comunicación en sus Parroquias

Dirección

"En la Iglesia tenemos urgente necesidad de una comunicación que inflame los corazones, sea bálsamo en las heridas e ilumine el camino de nuestros hermanos y hermanas"

Papa Francisco

Copyright @2023 – Todos los Derechos Reservados.