upc4

Sergio Padilla Moreno

Hace algunos años salió un estudio que afirmaba que los libros más vendidos en las diversas ferias del libro son los de autoayuda para obtener la salud, el equilibrio emocional, la superación de cualquier tipo de dolor, el crecimiento espiritual, etc. Pero además de libros, es cuestión de observar que, en los últimos años, hay un crecimiento exponencial en la oferta de cursos, prácticas, rituales, objetos, productos “milagro” y suplementos alimenticios que “garantizan” salud física, salud mental, felicidad, superación de cualquier tipo de sufrimiento o dolor, liberación de todo tipo de ataduras, etc. Detrás de todo esto hay maestros o gurús de todo tipo que te aseguran que si alguien sigue el camino que ellos proponen, las personas tendrán cambios radicales en su vida. La realidad es que, tarde o temprano, todo esto muestra su fracaso.

La experiencia nos indica, en mayor o menor medida, que no hay caminos mágicos, automáticos o fáciles para transformar aquellos patrones de conducta, mentales o físicos que nos han drenado la vida, tal como le pasó al Hijo Pródigo (Lucas 15:11-32), sino que es necesario, como hizo este personaje, entrar en sí, tomar la decisión de levantarse y luego ponerse en camino. Finalmente hablamos de hacer todo un proceso tal como el pueblo hebreo hizo en el Éxodo, donde tuvo que caminar en el desierto, con todo lo que ello implicó, para lograr la verdadera liberación de la esclavitud, no sin tener que enfrentar un sinnúmero de tentaciones, retos, ángeles y demonios (Cfr. Mc 1, 12-13) durante el largo y complejo camino.

Una parábola de las auténticas implicaciones de cualquier proceso de éxodo es la magnífica película Alma salvaje (disponible en Netflix). La historia, basado en una experiencia autobiográfica, nos muestra a Cheryl y sus experiencias dolorosas en un hogar destruido por un padre violento, pero con una madre extraordinaria que, a pesar de todo, le dice a su hija: ¡Yo quiero vivir! A raíz de la dolorosa pérdida de su madre a causa de una enfermedad, Cheryl se entrega a todo tipo de desenfrenos para mitigar su dolor, pero todo ello la desgasta aún más y la vida le lleva a tocar fondo cuando se separa de su esposo. Es entonces que ella “entra en sí”, como el Hijo Pródigo y decide caminar, sola y sin ningún tipo de experiencia, por el Pacific Crest Trail, el cual cruza los Estados Unidos desde la frontera con México hasta Canadá, recorriendo más de mil kilómetros durante casi cien días, aguantando las inclemencias del tiempo y del terreno, así como acosos y burlas de otros caminantes, pero donde lo más significativo, importante y transformador es cuando se enfrenta a sí misma y sus propios demonios interiores: miedos, culpas, resentimientos, deseos de desistir, algunos retrocesos, etc. Finalmente, aunque en el proceso hay personas que la ayudan, ella encuentra en su proceso el sentido de vida y equilibrio que buscaba, por lo que agradece la experiencia y se abre con esperanza al futuro, aunque, eso sí, llena de callos en los pies.


padilla@iteso.mx
Alma salvaje
https://www.youtube.com/watch?v=Cv8oYCND5fk

@arquimedios_gdl

TE INVITAMOS A FORMAR PARTE DE LOS

Comunicadores Parroquiales

Los cuales promueven la Pastoral de la Comunicación en sus Parroquias

Leave a Comment

Dirección

"En la Iglesia tenemos urgente necesidad de una comunicación que inflame los corazones, sea bálsamo en las heridas e ilumine el camino de nuestros hermanos y hermanas"

Papa Francisco

Copyright @2023 – Todos los Derechos Reservados.