upc4

LUPITA VENEGAS, PSICÓLOGA

LUPITA:
Tenemos 21 años de casados. No hay infidelidad ni adicciones. No hay golpes, pero sí maltrato verbal. Mi esposo se cansa de mi lentitud y yo me desespero con sus prisas.
Me ofende cada vez que puede y me siento cansada de esta relación. ¿Cómo salir de esto?
Noelia R.

HERMANA MÍA NOELIA:
Un estudio de la Dra. Linda Waite, en la Universidad de Chicago, encontró que dos de cada tres adultos infelizmente casados que evitaron el divorcio, terminaron por sentirse felizmente casados cinco años después. También demostró que para quienes eran infelices, el divorcio no aumentaba la felicidad con el tiempo.
Hace unos días me tocó presenciar una escena matrimonial que me hizo reflexionar sobre dos elementos esenciales para el éxito matrimonial: respeto y consideración. Desde la cafetería aledaña a un muelle, pude observar una bella laguna. Estaba rodeada de montañas verdes y la coronaba un cielo azul
precioso. Daba gracias a Dios por la belleza de su creación, cuando entraron a la escena dos kayaks. Observé que se trataba de una pareja, ambos remaban hacia el muelle en el que me encontraba.

Vi que había momentos de encuentro entre ellos y se detenían a platicar, enseguida volvían a tomar
el remo para avanzar. Cada uno lo hacía a su ritmo y eventualmente uno esperaba al otro para reencontrarse otra vez. Al fin llegaron, amarraron sus kayaks al muelle y se abrazaron diciendo:
“¡Lo logramos!”, después se dieron un beso y caminaron hacia la cafetería donde yo me encontraba. Me acerqué a felicitarles por su bonita relación.

Ellos me comentaron que al principio salieron llenos de entusiasmo, pero al poco tiempo discutían por todo, porque el otro debía ir más rápido, porque tomaba el remo de forma incorrecta, etc.

La discusión terminó cuando él le dijo a ella: “Si seguimos peleando no llegaremos a la meta”. Ella aceptó la moción y dijo: “De acuerdo, vamos respetando el estilo del otro y nos dirigimos al muelle sin discutir”.
Así lo hicieron y pudieron disfrutar de la travesía juntos.

Del mismo modo, en el matrimonio se necesita tener una meta clara y caminar hacia ella con respeto
y consideración. Aceptar al otro como es, bendecirlo y desearle lo mejor, estar pendiente de él,
de que se encuentre bien, de que se sienta bien.
Todos anhelamos ser amados, y deseamos vivir la vida en compañía hasta el final. ¡Vamos por ello!.


@arquimedios_gdl

TE INVITAMOS A FORMAR PARTE DE LOS

Comunicadores Parroquiales

Los cuales promueven la Pastoral de la Comunicación en sus Parroquias

Dirección

"En la Iglesia tenemos urgente necesidad de una comunicación que inflame los corazones, sea bálsamo en las heridas e ilumine el camino de nuestros hermanos y hermanas"

Papa Francisco

Copyright @2023 – Todos los Derechos Reservados.