upc4

Pbro. Adrián Ramos Ruelas

“Jesús, viendo a su madre y junto a ella al discípulo a quien amaba, dice a su madre: «Mujer, ahí tienes a tu hijo.» Luego dice al discípulo: «Ahí tienes a tu madre.» Y desde aquella hora el discípulo la acogió en su casa.” (Jn 19,26-27).

Así como Juan Diego recibió el encargo de María de Guadalupe para ser su embajador, así también Juan, el “discípulo amado”, el más joven de los apóstoles, recibió el encargo de Jesús de acoger a su madre y ésta, la tarea de acoger a su hijo y con él, a toda la humanidad en él representada.

La interpretación más común del origen de nuestra devoción a María procede de esta cita bíblica atribuida al Evangelista que recordamos en la liturgia de la Octava de Navidad cada 27 de diciembre.

Este gran apóstol, hermano de Santiago, hijos ambos de Zebedeo, llamado por Jesús como Andrés y Pedro, mientras pescaban y remendaban las redes, aprendió a seguir a Jesús hasta dar la vida por Él. Fue uno de los primeros testigos de la Resurrección. Él escribió en su Evangelio: “Nadie tiene mayor amor que aquél que da la vida por sus amigos” (Jn 15,13). Nos compartió en una de sus cartas que Dios es Amor (1Jn 4,8). Nos reveló las Bodas del Cordero con su Esposa, la Iglesia en el libro profético del Apocalipsis.

A San Juan el Evangelista se le representa con un águila, porque en el primer capítulo del Evangelio, en el prólogo, nos pone en el contexto de la preexistencia del Verbo que se encarna (Jn 1,14). Su teología nos remonta a la contemplación del misterio de la Encarnación, es decir, nos eleva a las alturas del Espíritu como el águila que vuela a las más altas montañas. El llamado “cuarto Evangelio” se caracteriza por la presentación de los signos de Jesús y por las afirmaciones que revelan su identidad: “Yo soy el Pan de la Vida”, “Yo soy el Buen Pastor”; “Yo soy la Resurrección y la Vida”; “Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida”; “Yo soy la Vid”, etc.

¿Qué podemos aprender de este gran Apóstol y Evangelista?

  1. A contemplar los misterios de Dios desde el amor. Su cercanía con Jesús le valió que Éste le revelara profundos secretos.
  2. A anunciar con valentía a Cristo Resucitado con la fuerza de la juventud y a ser fieles en la hora de la cruz.
  3. A vivir con profundidad el mandato del amor.

@arquimedios_gdl

TE INVITAMOS A FORMAR PARTE DE LOS

Comunicadores Parroquiales

Los cuales promueven la Pastoral de la Comunicación en sus Parroquias

Dirección

"En la Iglesia tenemos urgente necesidad de una comunicación que inflame los corazones, sea bálsamo en las heridas e ilumine el camino de nuestros hermanos y hermanas"

Papa Francisco

Copyright @2023 – Todos los Derechos Reservados.