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Ofrecemos un esquema para realizar esta celebración familiar o grupal, sin la presencia del presbítero, para el…

PASCUA IV

DOMINGO DEL BUEN PASTOR

58 JORMANDA MUNDIAL DE ORACIÓN POR LAS VOCACIONES CONSAGRADAS

JESÚS NOS SANA, NOS SALVA, NOS HACE HIJOS DE DIOS Y NOS INVITA A SER PASTORES

Nota litúrgica: Conviene que estas líneas sean meditadas con antelación por quien guiará la celebración y para comprender el contexto e inspirar sus comentarios e intervenciones durante la misma.

IDEAS PARA EL CELEBRANTE/GUÍA:

[Este año, el Domingo del Buen Pastor coincide con la 58 Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones.  En su mensaje para este día, el Papa nos ha propuesto el siguiente lema: “San José: el sueño de la vocación”.  También, a los 150 años de la declaración de san José como Patrono de la Iglesia universal, el Santo Padre nos ha pedido «que crezca el amor a este gran santo» pues se trata de una figura extraordinaria, y al mismo tiempo «tan cercana a nuestra condición humana». Él no impactaba, no era famoso y tampoco se hacía notar. Sin embargo, con su vida ordinaria, realizó algo extraordinario a los ojos de Dios.

Dios ve el corazón (cf. 1 Sam 16,7) y en san José reconoció un corazón de padre, capaz de dar y generar vida en lo cotidiano. Las vocaciones tienden a esto: a generar y regenerar la vida cada día. El Señor quiere forjar corazones de padres, corazones de madres; corazones abiertos, capaces de grandes impulsos, generosos en la entrega, compasivos en el consuelo de la angustia y firmes en el fortalecimiento de la esperanza.

La celebración de hoy encaja muy bien con este tema.]

Los cristianos tenemos el modelo que Jesús, el Pastor Excelente, que actuó siempre motivado por el amor e, incluso, estuvo dispuesto a entregar su vida por todos…

Siempre esperamos que las personas que están a cargo de otros – especialmente en tareas de liderazgo y servicio público, como médicos, maestros, trabajadores sociales, sacerdotes y agentes de pastoral – sean como Jesús, que se dediquen responsablemente a los que se les confiaron, que no sean fríos funcionarios que se contenten sólo con “cumplir” con su trabajo, sino que sean pastores llenos de amor y dispuestos a desgastar su vida por los demás… Todos tenemos confiado el cuidado de alguien más y hemos de cultivar esas cualidades…

Comencemos por conocernos y amarnos los unos a los otros como Jesús lo hace… Y mantengámonos abiertos a aceptar “otras” ovejas…

Que Jesús resucitado, presente en medio de nosotros, nos inspire y nos guíe siempre…

GUIA: EN EL NOMBRE DEL PADRE, Y DEL HIJO, Y DEL ESPÍRITU SANTO.

Todos: AMÉN.

GUIA: Sólo nos salva el nombre de Jesucristo, crucificado y resucitado.
Que Jesús, el Señor Resucitado,  esté siempre con ustedes.

Todos: Y con tu Espíritu.

GUIA: En silencio, pidamos al Buen Pastor, que perdone nuestra falta de generosidad y esfuerzo por ser como él.  Él busca las ovejas perdidas y no las condena.  Confiamos en su amor y misericordia.  (Pausa)

  • Señor Jesús, nuestro Buen Pastor, tú entregaste tu vida por tus ovejas,  por todos los hombres a quienes viniste a salvar.  

TODOS: Señor, ten piedad.

  • Cristo Jesús, nuestro Buen Pastor, tú conoces a tus ovejas, a toda tu gente, y los que te acogen también te conocen a ti.  

TODOS: Cristo, ten piedad.

  • Señor Jesús, nuestro Buen Pastor, tú tienes todavía otras ovejas que están fuera y quieres que las integremos y pertenezcan a tu rebaño.  

TODOS: Señor, ten piedad.

GUIA: Ten misericordia de nosotros, Señor, ven en nuestra busca, otórganos a todos la paz de tu perdón y tu amor y llévanos a la vida eterna.

TODOS: Amén.

GUIA: Oh Dios, Padre nuestro, libremente Jesús entregó su vida por nosotros para que viviéramos y nos salváramos.
Danos un corazón atento para escuchar su voz y valor para seguirlo.
Que sepamos replicar el amor que nos ha mostrado preocupándonos los unos por los otros con la misma generosa amabilidad.
Te lo pedimos por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que contigo vive y reina en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos. 

TODOS: AMÉN.

Se ofrece un resumen de las lecturas para ayudar a quien guía y a quienes leerán a subrayar la parte primordial que ayude a descubrir su mensaje unitario. Pero, las lecturas han de leerse íntegramente durante la celebración.

Nota litúrgica: Se les pedirá a los lectores anunciar únicamente el libro de donde se toma la lectura. Ejemplo: Lectura del libro de los hechos de los apóstoles. Al finalizar cada lectura no se olvide decir: PALABRA DE DIOS. Y se responde: TE ALABAMOS SEÑOR. Y en el Evangelio, anunciar: Del Evangelio de según San Juan. Al finalizar decir: PALABRA DEL SEÑOR. Se contesta: GLORIA A TI SEÑOR JESÚS.

Hechos de los Apóstoles 4, 8-12: Pedro confiesa que sólo Jesús, en cuyo nombre ha curado a un lisiado, puede darnos la salud y la salvación…

Salmo 117: Señor, tu misericordia es eterna, en ti me refugio, siempre me escuchas y eres mi salvación, mi piedra angular, mi Dios… Te doy gracias porque eres bueno…

1 Juan 3, 1-2: Dios nos hizo sus hijos porque nos ama… y seremos semejantes a Él y lo veremos tal cual es…

Juan 10, 11-18: Jesús es el buen pastor que da su vida por sus ovejas, o sea, nosotros, nunca nos abandona, nos conoce individualmente y lo conocen… Tiene otras ovejas en otro redil y debe reunirlas también… Él entrega su vida voluntariamente con poder para volverla a tomar…

Audio: Pbro. J. Jesús Suárez Arellano

Nota litúrgica: Se puede ir leyendo esta reflexión y DETENERSE cuando aparezca una PREGUNTA o cuando se crea conveniente dialogar alguna IDEA.

[Hoy y en los siguientes domingos de Pascua meditaremos con San Juan textos que tratan algunos aspectos de nuestra relación con Jesús resucitado: El Buen Pastor, la Vid y los sarmientos, el mandamiento nuevo, la oración sacerdotal y el Espíritu que nos guía hacia la Verdad.

El texto de hoy está enmarcado en la polémica entre Jesús y los fariseos después de curar al ciego de nacimiento.  Jesús denuncia a los guías del pueblo por no dar “Vida”.

En esta narración notamos como los primeros cristianos sentían que su Pastor Ideal era Jesús, él los dirigía, los conocía, había entregado su vida para salvarlos, y, por eso, ellos querían hacer vida sus criterios y estaban dispuestos a arriesgar su propia persona por cuidar y salvar a sus hermanos.  Ellos descubrieron que si cultivaban la “Vida” de Jesús serían capaces de entregarse sin medida, de renunciar a sus egoísmos y de aceptar a todos como hermanos de rebaño… Hoy nosotros, aunque no estemos familiarizados con la imagen de los pastores, también podemos entender que el Señor nos conoce amorosamente, se acerca y entrega su Vida por nosotros.  Y, de esta forma, nos capacitamos para reconocer su voz y desvivirnos también por los demás…]

Las lecturas de hoy nos invitan a comenzar y/o mantener un proceso de convertirnos paulatinamente en “más”; de pasar de nuestros intereses meramente humanos a los profundamente interiores y espirituales, de la salud corporal a la salvación integral, del mantenimiento de una “buena vida” a la donación de la misma para beneficio de nuestros hermanos de rebaño… Y esto, en la vida normal de cada día, porque una vida no entregada es una vida desperdiciada…

1. A veces pensamos que convertirnos en “más” es sólo un proceso de cosechar éxitos en diferentes campos: económico, académico, deportivo, laboral, etc… ¿Qué significa “crecer” para mí?

Si miras a tu alrededor, a tus amigos y familiares (y a ti mismo), ¿no te parece que muchas veces nos afanamos y desgastamos sólo por construir y proyectar una imagen ideal a través de apariencias? ¿Me doy cuenta de que me he pasado la vida usando máscaras y, al final, no he conseguido la realización esperada?

Alguien que no es responsable de su vida no la puede entregar; no es capaz de donarse sacrificándose desinteresadamente, no se puede convertir en Buen Pastor… sólo “cumple”, como un asalariado, con su familia, en su trabajo, en la política, etc. ¿Seré yo de las personas que sólo se sacrifican por aquellos de los que esperan recibir algo en pago?

2. En cambio, en la línea que nos marca la Palabra de Hoy, el proceso de convertirse en “más” es ir haciéndonos más espirituales; más como el Buen Pastor que entrega cada día libre y amorosamente su vida por los demás…

Dios nos invita a convertirnos en buenos pastores, es decir, en personas que se desviven amorosamente por aquellos que se le confiaron: sus hijos y ahijados, sus empleados, los ciudadanos que votaron por él, etc…

Necesitamos percibir nuestro mundo con un “corazón” parecido al del Buen Pastor capaz de amar y comprender, de promover el sentido de la comunión, de ser cercano, de entregar la vida un día tras otro… Esto, aunque nos cueste, implica renunciar a la propia realización meramente biológica o económica, es lo que nos convierte en hijos de Dios… ¿Quiero entrar ese proceso? ¿En qué aspectos concretos y prácticos debo ser “más” como Jesús?

Para realizar esta tarea no debemos esperar tiempos especiales… Hoy podemos iniciar… ¿Quiero ser un verdadero hijo de Dios (2da lectura) y un buen pastor (Evangelio)?

TE PROPONEMOS LOS SIGUIENTES EJERCICIOS PARA QUE TE ENCUENTRES CON DIOS Y PONGAS EN PRÁCTICA LA PALABRA DURANTE LA SEMANA:

  1. La labor de pastorear recae sobre todos… Te retamos a que preguntes a los que te rodean cómo perciben tu labor de pastor.  Anota tus descubrimientos, tal vez tus sorpresas…
  • ¿Me doy cuenta de en qué momento los criterios de realización, éxito y superación se han vuelto en contra de mí mismo y de las demás ovejas que el Buen Pastor me he encomendado? ¿Qué puedo hacer al respecto?
  • En tu oración diaria, da gracias a tu amigo Jesús por sanarte y salvarte, por ser tu piedra angular y pídele que te conceda asumir sus cualidades de Buen Pastor aquí y ahora para que seas capaz de desvivirte por tus prójimos…

GUIA: Expresemos nuestra fe en el Dios vivo y, una Dios de unidad familiar, un Dios Rey que reina nuestras vidas.

(Durante el tiempo pascual se nos sugiere rezar el “símbolo de los apóstoles”)

Creo en Dios, Padre todopoderoso,
Creador del cielo y de la tierra.

Creo en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor,
que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo,
nació de santa María Virgen,
padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado,
descendió a los infiernos,
al tercer día resucitó de entre los muertos,
subió a los cielos
y está sentado a la derecha de Dios, Padre todopoderoso.
Desde allí ha de venir a juzgar a vivos y muertos.

Creo en el Espíritu Santo,
la santa Iglesia católica,
la comunión de los santos,
el perdón de los pecados,
la resurrección de la carne
y la vida eterna.

Amén.

GUIA: Fuimos salvados en el nombre de Jesús, nuestro Buen Pastor, que intercede ante el Padre por nosotros.  Con esta convicción digámosle:

R/ Señor, guárdanos en tu amor.

  1. Por todos los ministros de la Iglesia, para que cuiden a los fieles con generosa dedicación, siempre altruista, roguemos al Señor.
  2. Por los líderes de las naciones y por los servidores públicos, para que pongan los intereses de los ciudadanos por encima de su ganancia personal y bienestar, roguemos al Señor.
  3. Por todas las iglesias cristianas, para que trabajen sin descanso para llegar a ser un solo rebaño bajo el único Pastor, Jesucristo, roguemos al Señor.
  4. Por los que todavía no conocen a Cristo, para que puedan encontrarlo y escuchar su voz a través de misioneros y de otras personas que hagan a Cristo visible reflejando su estilo de vida, roguemos al Señor.
  5. Por los abandonados, las víctimas de injusticia y los que sufren, para que se encuentren con hermanos dedicados y generosos, que les den esperanza y dirección, roguemos al Señor.
  6. Por todas las comunidades cristianas, para que vivamos radicalmente el evangelio y puedan surgir de entre nosotros verdaderas vocaciones a la vida consagrada y ministerial, roguemos al Señor.

GUIA: Señor Jesús, pastor y hermano nuestro, guárdanos en tu amor. Que te conozcamos siempre, y respondamos siempre a tu llamado, pues tú eres nuestro Señor por los siglos de los siglos. 

TODOS: Amén.

GUIA: Como hijos queridos de Dios oremos a nuestro Padre con la oración de Jesús, nuestro Buen Pastor.

TODOS: Padre nuestro…

GUIA: Decimos juntos:

  “A tus pies, ¡Señor Jesús!, me postro y te ofrezco el arrepentimiento de mi corazón contrito, que se hunde en la nada ante tu santísima presencia.
Yo te adoro en el Sacramento de tu amor, la inefable Eucaristía, y deseo recibirte en la pobre morada que te ofrece el alma mía.
Esperando la felicidad de la comunión sacramental, yo quiero poseerte ya en espíritu.
Ven a mí, puesto que yo voy a ti, ¡oh Jesús mío!, y que tu amor inflame todo mi ser en la vida y en la muerte.
Creo en ti y espero en ti”.  R/ Amén.
 

GUIA: Padre lleno de amor, te agradecemos el alimento con que nos has nutrido en esta celebración.

Y te pedimos que las actitudes Buen Pastor sean la piedra angular sobre el que construyamos nuestras vidas y tu reino en la tierra.
Y que aprendamos de él a vivir los unos para los otros.
Te lo pedimos por Jesucristo, nuestro Señor. 

Todos: Amén.

GUÍA: El Señor nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida eterna.

Todos: Amén.

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