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Ofrecemos un esquema para realizar una celebración familiar o grupal, sin la presencia del presbítero, para el…

PASCUA V

¿Cultivo todos los días mi íntima relación Dios?

Nota litúrgica: Estas líneas podrían ser meditadas con antelación por quien guiará la celebración y pueden inspirar sus comentarios e intervenciones durante la misma.

IDEAS PARA EL CELEBRANTE/GUÍA:

Nuestra fe consiste en mucho más que creer en una serie de verdades.  Nuestra fe incluye una íntima unión con Jesucristo.  Sus palabras y sus obras deben ser la guía para nuestra vida, nuestro corazón debe estar en sintonía con su corazón, y su amor desinteresado y servicial a Dios y a los hombres debe ser nuestra inspiración y nuestro modelo.

No se trata sólo de estar pensando en él y orando todo el tiempo, sino de vivir su Vida sintiéndonos en común unión con él y con nuestros hermanos…

En la iglesia no somos todos iguales y la variedad es una gran riqueza… Somos diferentes de rostro, carácter, personalidad, ocupación, lenguaje y cultura, etc.  Pero, hay algo que nos une íntimamente: estamos unidos a Cristo y en él.  Somos ramas de un mismo árbol.  Todos juntos a él y en él somos uno y damos sus frutos para el mundo.

Pidamos que esta unión no sólo sea íntima sino también efectiva.

GUIA: EN EL NOMBRE DEL PADRE, Y DEL HIJO, Y DEL ESPÍRITU SANTO.

Todos: AMÉN.

GUIA: El amor y la paz de Jesús esté con ustedes.

Todos: Y con tu Espíritu.

GUIA: En silencio, hagamos consciencia de que Jesús quiere que estemos unido a él y a nuestros hermanos y que demos sus frutos de amor… ¿Hemos sido realmente amigos íntimos de Jesús, conscientes de que nos ama profundamente y que este amor nos une a toda la humanidad?  Examinémonos ante el Señor.  (Pausa)

•        Señor Jesús, tu Vida fluye en nosotros.  ¡A ti toda alabanza!: Señor, ten piedad.

•        Cristo Jesús, tu Amor se desborda en nosotros.  ¡A ti toda alabanza!: Cristo, ten piedad.

•        Señor Jesús, tu entrega al Padre y al bien de los hombres rebosa en nosotros.  ¡A ti toda alabanza!: Señor, ten piedad.

GUIA: Muéstranos tu misericordia, Señor. Guárdanos unidos en tu amor y llévanos a la vida eterna.

TODOS: Amén.

GUIA: Oh Dios nuestro, fuente de vida y amor, tú has querido hacerte íntimo a nosotros por medio de tu Hijo Jesucristo.

Y, como por él y por nosotros circula la savia, podemos extender nuestras ramas para unirnos a nuestros hermanos y compartir los frutos de tu amor.

Ayúdanos a ser sarmientos de tu Hijo que den frutos de justicia y de amor, alegría y paz.

Te lo pedimos por medio de nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que contigo vive y reina en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.

TODOS: AMÉN.

Se ofrece un resumen de las lecturas para ayudar a quien guía y a quienes leerán a subrayar la parte primordial que ayude a descubrir su mensaje unitario. Pero, las lecturas han de leerse íntegramente durante la celebración.

Nota litúrgica: Se les pedirá a los lectores anunciar únicamente el libro de donde se toma la lectura. Ejemplo: Lectura del libro de los hechos de los apóstoles. Al finalizar cada lectura no se olvide decir: PALABRA DE DIOS. Y se responde: TE ALABAMOS SEÑOR. Y en el Evangelio, anunciar: Del Evangelio de según San Juan. Al finalizar decir: PALABRA DEL SEÑOR. Se contesta: GLORIA A TI SEÑOR JESÚS.

Hechos de los Apóstoles 9, 26-31: Pablo, a pesar de que al principio le tenían miedo y  desconfianza, se mueve y predica a Jesús resucitado en una iglesia que está en crecimiento y que goza de paz y libertad…

Salmo 21: El salmista se da cuenta que Dios hace obras por su pueblo, por eso hay que reconocerlo, permanecer en su amor y hablar de esto a los demás…

1 Juan 3, 18-24: Amenos de verdad y con obras, no de palabra y de boca, cumplamos su mandamiento de creer en Jesús, así permaneceremos unidos a Dios…

Juan 15, 1-8: Jesús nos dice que nuestra unión con Él debe ser tan profunda como la de una rama al tronco de una vid y de esta unión vendrán los frutos…

Nota litúrgica: Se puede ir leyendo esta reflexión y DETENERSE cuando aparezca una PREGUNTA o cuando se crea conveniente dialogar alguna IDEA.

Audio: Pbro. J. Jesús Suárez Arellano

[En el evangelio de hoy escuchamos una parte del discurso de despedida de Jesús después de la última cena. Se percibe un ambiente de profunda intimidad entre el Maestro y sus discípulos.

Estas palabras describen la misión que la comunidad de los creyentes tiene en el mundo: hacer que todas las personas experimenten la Vida de Dios para que puedan vivir el amor.

El tema, en esta pascua, sigue siendo la Vida que se experimenta de forma personal y se proyecta hacia la colectividad.

Si meditamos bien este texto, descubriremos que no se trata de una alegoría simplemente bonita.  La vid sólo da frutos si se le somete a dos severas podas cada año, pues, si no se le cortan los sarmientos improductivos y el follaje abundante no fructificará adecuadamente.

Jesús es la vida verdadera, no la falsa, la que da frutos a través de nosotros, sus ramas abonadas y purificados por el Padre…

Por Jesús y sus seguidores corre la misma savia, por eso es que el sarmiento puede dar frutos de amor… Ya que el sarmiento sin el tronco ni siquiera puede sobrevivir… Por eso debemos estar atentos para eliminar todo lo que amenace nuestra unión vital con Jesús, las ramas improductivas y el follaje innecesario.

No son las obras buenas las que nos unen a Dios, sino al contrario, el verdadero fruto, a saber, el don de la propia vida por amor, viene del estar íntimamente unidos a Dios.]

En el Evangelio de hoy, Jesús nos dice varias veces: “permanezcan en mí”… como el sarmiento “permanece” en la vid…

La palabra “permanecer” significa “quedarse hasta el final”.  Nos sugiere, pues, un proyecto a largo plazo… ¿Hay algún beneficio de permanecer en una relación íntima con Jesús compartiendo la misma savia divina? El evangelio menciona por lo menos dos: Quien está unido a Jesús es escuchado en su oración y dará mucho fruto…

Comienza explorando las siguientes áreas:

•        ¿De qué manera influye en mi familia el que yo tenga una buena relación con Dios?

•        ¿Se notará en mi salud integral que yo estoy unido a Dios?

•        ¿Puedo obtener más frutos en mi trabajo permaneciendo unido a Jesús?

•        Si yo estoy unido a Jesús, ¿cómo se notará en mi contexto social?

Tal vez, inicialmente pensamos que nosotros seríamos beneficiados si nos unimos a Dios… Y eso es verdad, pero, también, los frutos de permanecer unidos al tronco-Jesús son para otros…

El “permanecer” no es automático, exige esfuerzo, constancia, paciencia y dedicación… ¿Qué hago yo para permanecer unido a Jesús y para dar fruto? ¿Acepto y resisto las podas necesarias para no desperdiciar mi energía y concentrarme en producir frutos?

Necesitamos “permanecer” unidos a la única y verdadera vid para poder alcanzar el proyecto que Dios tiene para cada uno de nosotros… ¿Tengo un proyecto de vida? ¿Este proyecto está de acuerdo a la voluntad de Dios? ¿En qué paso voy de mi proyecto? ¿Todas las áreas de mi vida están orientadas hacia ese proyecto?

Pensar en este tipo de proyecto sin duda te hará pensar en un proyecto de santidad personal… Pero, date cuenta que no es una “santidad” individualista… sino una santidad compartida con otros sarmientos y que produce frutos para beneficio de otros… La vid no se come sus propios frutos, los regala…

TE PROPONEMOS LOS SIGUIENTES EJERCICIOS PARA QUE TE ENCUENTRES CON DIOS DURANTE LA SEMANA:

1.      Responde con sinceridad: ¿En qué notas concretamente que estás en común-unión con Jesús, con sus ideas y su estilo de vida?

2.      Escribe una metáfora que te describa a ti mismo: Imagina que eres un árbol frutal… ¿Cuál eres tú? ¿Qué frutos sabrosos y nutritivos produces? ¿Quiénes se benefician de ellos? ¿Estás unido a otros árboles? ¿Cómo te nutres, es decir, cuál es el alimento de tus raíces? Etc…

¿Qué aprendes de ti mismo con este ejercicio?

3.      En tu oración de esta semana repítele al Señor: “Quiero permanecer en tu amor y producir frutos para mis hermanos”.

GUIA: Expresamos nuestra fe en el Dios vivo y, una Dios de unidad familiar, un Dios Rey que reina nuestras vidas.

Creo en un solo Dios…

GUIA: Jesús nos enseñó que si permanecemos unidos a él como sarmientos a la vid podremos pedir al Padre lo que necesitemos y él nos lo concederá.  Por eso, confiados, digámosle:  Escucha a tu pueblo, Señor.

1.      Por la vida de la Iglesia universal, para que todos sus fieles permanezcamos unidos en Cristo, vivamos en su amor y difundamos su compasión y su calor, roguemos al Señor: Escucha a tu pueblo, Señor.

2.      Por los cristianos, para que no nos conformemos con una fe ritualista y desconectada de la vida comunitaria sino que nos mantengamos solidarios y generosos con nuestros hermanos perseguidos y desfavorecidos, roguemos al Señor: Escucha a tu pueblo, Señor.

3.      Por los trabajadores del campo, para que su esfuerzo produzca suficiente alimento para todos, de modo que nadie pase de nuevo ni hambre ni sed, roguemos al Señor: Escucha a tu pueblo, Señor.

4.      Por todos los que se han aislado del cuerpo de Cristo, para que el ejemplo inspirador de buenos cristianos les haga regresar de nuevo al camino del Señor, roguemos al Señor: Escucha a tu pueblo, Señor.

5.      Por nuestra comunidad cristiana, para que sepa compartir la alegría de saberse amada y fortalecida por Cristo, roguemos al Señor: Escucha a tu pueblo, Señor.

GUIA: Padre, guárdanos siempre unidos a tu Hijo y a nuestros hermanos y danos la gracia de producir fruto que permanezca, ahora y por los siglos de los siglos. 

TODOS: Amén.

GUIA: Jesús está con nosotros y vive en la presencia del Padre para interceder por nosotros. Unidos a él oremos a nuestro Padre del cielo:

TODOS: Padre nuestro…

GUIA: Decimos juntos:

“Creo, Jesús mío,
que estás real y verdaderamente en el Cielo
y en el Santísimo Sacramento del altar.
Te amo sobre todas las cosas
y deseo vivamente recibirte dentro de mi alma,
pero no pudiendo hacerlo ahora sacramentalmente,
ven al menos espiritualmente a mi corazón.
Y como si ya te hubiese recibido,
Te abrazo y me uno del todo a Ti.
Señor, no permitas que jamás me aparte de Ti.” Amén.
 

GUIA: Jesús nos ha dicho hoy: “Permanezcan en mí como yo permanezco en ustedes”.

Unidos en su amor, vayamos a realizar obras concretas en favor de nuestros hermanos.

Pedimos la bendición de Dios todopoderoso, Padre, Hijo y Espíritu Santo descienda sobre nosotros y nos acompañe siempre. 

Todos: Amén.

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