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Ofrecemos un esquema para realizar una celebración familiar o grupal, sin la presencia del presbítero, para el…

CUARESMA II

DESFIGURACIÓN Y TRANSFIGURACIÓN DE NUESTRA VIDA

Y NUESTRO MUNDO

¿La oración me ayuda a transformarme?

Nota litúrgica: Estas líneas podrían ser meditadas con antelación por quien guiará la celebración y pueden inspirar sus comentarios e intervenciones durante la misma.

IDEAS PARA EL CELEBRANTE/GUÍA:

De vez en cuando encontramos profundamente al Señor en la oración o encontramos alguna persona amable y comprensiva que ilumina nuestro rostro con el calor de su amor cordial y amistoso.  Tales momentos pueden mantenernos en marcha durante largo tiempo.

Sin duda que alguna vez hemos visto el rostro de alguna persona iluminada por la Buena Noticia de salvación o en un momento de felicidad real.  Un día el rostro de Jesús también se iluminó, se volvió radiante y se transformó totalmente por la comprensión íntima de que sus trabajos y sufrimientos no serían en vano.

Ojalá también nosotros experimentemos momentos en que nuestros rostros se iluminen con profunda felicidad y en que proyectemos esa irradiación a los rostros y corazones de nuestros hermanos.

Ojalá que nuestro encuentro con el Señor y con nuestros hermanos aquí y ahora sea uno de esos momentos que nos mantienen animosos y en marcha y que nos disponen a iluminar también la vida de los hermanos; ojalá que nos transfiguremos y que, luego, compartamos esta experiencia con nuestros hermanos.

GUIA: EN EL NOMBRE DEL PADRE, Y DEL HIJO, Y DEL ESPÍRITU SANTO.

Todos: AMÉN.

GUIA: El Señor, Jesucristo, transformará nuestros cuerpos mortales y los hará gloriosos como el suyo.

La luz y la paz de Jesús estén siempre con ustedes. 

Todos: Y con tu Espíritu.

GUÍA: Señor Jesús, luz del Padre, ilumina nuestros rostros y corazones con tu amor, que nos perdona y regenera: Señor, ten piedad.

•        Cristo Jesús, gloria del Altísimo, ilumina nuestros rostros y corazones con tu fuerza y tu amistad: Cristo, ten piedad.

•        Señor Jesús, luz del mundo, ilumina los rostros y los corazones de todos con el mensaje de la Buena Nueva de salvación: Señor, ten piedad de nosotros.

GUIA: Ten misericordia de nosotros, Señor, y perdona todos nuestros pecados. Ilumina nuestra vida con tu presencia y llévanos a la vida eterna.

 TODOS: Amén.

GUIA: Oh Dios que les diste a los discípulos de tu Hijo la experiencia de su Transfiguración como un adelanto de la gloria que le esperaba cuando resucitara de entre los muertos, ayúdanos a que brille sobre nosotros un rayo de esperanza en la monotonía de nuestro día a día y en nuestros esfuerzos frustrados de transformar esta tierra.

Que tu luz ilumine nuestro rostro, que nos levante y nos sostenga en el camino hacia ti y en la práctica de la justicia y amor.

Te lo pedimos por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que contigo vive y reina en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de os siglos. 

TODOS: AMÉN.

Nota litúrgica: Se les pedirá a los lectores anunciar únicamente el libro de donde se toma la lectura. Ejemplo: Lectura del libro de los hechos de los apóstoles. Al finalizar cada lectura no se olvide decir: PALABRA DE DIOS. Y se responde: TE ALABAMOS SEÑOR. Y en el Evangelio, anunciar: Del Evangelio de según San Juan. Al finalizar decir: PALABRA DEL SEÑOR. Se contesta: GLORIA A TI SEÑOR JESÚS.

Génesis 15, 5-12. 17-18: En el momento en que la fe de Abrahán es seriamente probada, Dios le da esperanza y se vincula con él a través de una Alianza; y, con el símbolo de la antorcha encendida, Dios muestra que él está presente en su vida…

Salmo 26: El Señor es nuestra luz, salvación y defensa, por eso no debemos temer nada y buscarlo e invocar su misericordia… Él jamás nos abandonará ni nos dejará solos…

Filipenses 3, 17 – 4,1: La gracia salvadora de Cristo transfigurará nuestra humanidad a imagen y semejanza de la humanidad resucitada del Señor.

Lucas 9, 28b-36: De camino a Jerusalén, hacia su pasión y muerte, Jesús se transfigura ante sus apóstoles más cercanos, ofreciéndoles un destello de su resurrección y gloria, para animarlos en su fe y darles sentido y esperanza…

Nota litúrgica: Se puede ir leyendo esta reflexión y DETENERSE cuando aparezca una PREGUNTA o cuando se crea conveniente dialogar alguna IDEA.

Audio: Pbro. J. Jesús Suárez Arellano

En las lecturas de hoy se nos presentan dos teofanías: la alianza de Dios con Abraham (1ª lectura) y la Transfiguración de Jesús (evangelio). De estas dos narraciones subrayemos dos elementos comunes: la presencia de la Luz y Dios que dialoga… También se nos invita a transfigurarnos en Cristo (segunda lectura)…

¿Para qué son las manifestaciones de Dios? Para que nos convenzamos que Dios es luz y salvación, y para que, fortalecidos, sepamos animarnos mutuamente con una fe más sólida y una confianza segura… Así podremos transfigurar lo desfigurado…

El ser humano tiende a perder la “figura” de Dios en su vida (recordemos que fuimos creados a su figura y semejanza)… Hay situaciones que nos van envolviendo y que no siempre las manejamos de la manera más adecuada nos van “desfigurando”… Por ejemplo, hoy vemos a Abraham que se encuentra hundido en una crisis, la desesperanza y la vejez le van ganando… San Pablo también nos presenta algunos aspectos en que los individuos y la sociedad estamos desfigurados: cuando divinizamos aquello de lo que deberíamos sentir vergüenza… La falta de reflexión nos permite excesos en el poder, la excentricidad y la superficialidad… Hemos desfigurado los mismos conceptos de Dios y sus mandamientos, de la justicia, etc., y de ahí se derivan otras desfiguraciones de las actitudes y las conductas. Por ejemplo, desfiguramos la moralidad de tal manera que quien tiene el poder la cambia e impone su antojo… Al final, es el propio concepto de la dignidad humana el que se ha desfigurado y convertimos al ser humano en un objeto de consumo y de abuso y ya no reconocemos que es un proyecto de Dios… Es esta la realidad que hay que transfigurar, es decir, darle la forma-figura de Cristo resucitado… ¿Qué desfiguraciones reconozco en mí y a mi alrededor que deben ser corregidas a imagen de Dios?

Aunque para algunos parecería que todo está perdido y que no hay esperanza, Dios quiere seguir manifestándose e iluminando nuestras vidas para encontrar el rumbo de lo bueno, noble y verdadero…

En las lecturas de hoy vemos a Dios dialogando, como lo hacen los amigos, con Abraham; Jesús dialoga con Moisés y Elías y, luego, con Pedro y los demás apóstoles; también la voz de Dios nos da un mensaje a todos para que escuchemos a su Hijo… Sabemos que es a través del diálogo que se van construyendo nuevas realidades… El diálogo sirve para comprender paulatinamente el sentido de las pruebas que van a suceder y así encontrar la mejor forma de encarar estos acontecimientos dolorosos… El diálogo transfigura lo desfigurado… Dios ya ayudó a Abraham, a Jesús, a los apóstoles, a los primeros cristianos a encontrar respuestas y fuerza transformadora. Dios le responde a cada uno en sus propias circunstancias… Y él quiere continuar manifestándose y dialogando con nosotros para que podamos transfigurarnos a nosotros mismos y a nuestros ambientes… Dios no dialoga solo, no le gustan los monólogos, requiere de nuestra aceptación… ¿Qué tanto platico con Dios como con un amigo de lo que quiero transfigurar en mi vida?

Para poder hacer este proceso necesitamos silencio y oración… Veamos a Jesús que, “mientras oraba, su rostro cambió de aspecto”… Sólo en el diálogo con Dios, en la reflexión de su palabra podremos encontrar sentido al camino que se nos propone y luces para transfigurarnos… Sólo a través de la reflexión encontramos al Dios dialogante y entenderemos que la fragilidad y el sufrimiento pueden ser salvadores si se perciben a la luz del estilo de vida de Jesús… Hemos de subir al monte de la transfiguración con todo lo que somos e iluminar nuestra vida con las Escrituras para encontrar el sentido de nuestra búsqueda… Después de la transfiguración entenderemos que sólo a través de la cruz se llega a la gloria de la resurrección… Lograr la transfiguración requiere que seamos capaces de aceptar el camino de Dios como único camino de liberación y plenitud…

El camino de Dios es serio… Nosotros no solemos ser constantes y frecuentemente volvemos a desfigurarnos… Dios quiere seguir dialogando conmigo, ¿yo quiero dialogar con él para encontrar sentido y dirección a mis situaciones concretas de desfiguración?

TE PROPONEMOS LOS SIGUIENTES EJERCICIOS PARA QUE TE ENCUENTRES CON DIOS DURANTE LA SEMANA:

1.      En la Palabra de hoy aparece Dios dialogando con Abraham, Jesús dialogando con Moisés y Elías, Pedro con Jesús y Dios con la humanidad…

¿Sé dialogar con Dios y con mis prójimos para encontrar un sentido más profundo y liberador a las situaciones adversas por las que atravieso y al sufrimiento en mi vida?

¿Cómo reacciono ante el sufrimiento? ¿Lo acepto y asumo o lucho contra él y me desespero?

¿Encuentro algo bueno para mí en el sufrimiento?

¿Qué aprendo y qué quiero hacer?

2.      Durante esta semana, en tu oración, busca el rostro luminoso de Dios, luego, piensa en los aspectos desfigurados de tu vida, tu comunidad y tu sociedad, imagina que Dios, Jesús, Moisés y Elías te dan  pistas para comprender más profundamente estas situaciones y para transfigurarlas… Comprométete con ellos a irte transfigurando a imagen de Cristo resucitado…

Y recuerda que cuando le creemos a Dios y confiamos en sus promesas, él nos concede su amistad…

GUIA: Expresamos nuestra fe en el Dios vivo y, una Dios de unidad familiar, un Dios Rey que reina nuestras vidas.

TODOS: Creo en un solo Dios…

GUIA: Dejemos que Cristo nos lleve a la montaña del Tabor, donde él quiere orar con nosotros, y digámosle:

Señor, ilumina y transforma nuestra vida.

1.      Para que nuestro Señor, Jesús, dé a su Iglesia una clara visión de cómo puede unir a todos los pueblos y culturas, enriquecerse con ellas, y manifestar su única fe en una variedad de lenguas y de formas de expresión, roguemos al Señor: Señor, ilumina y transforma nuestra vida.

2.      Para que nuestro Señor, Jesús, dé a los gobernantes y líderes de las naciones una clara visión del futuro, y les disponga a transformar este nuestro mundo trabajando animosamente por la justicia, el bienestar y la paz.  Roguemos al Señor: Señor, ilumina y transforma nuestra vida.

3.      Para que nuestro Señor, Jesús, dé una clara visión a los dotados de talentos y de posesiones, de cómo pueden compartir sus bienes y su amor para así transformar la pobreza y miseria de sus hermanos en bienestar y felicidad, roguemos al Señor: Señor, ilumina y transforma nuestra vida.

4.      Para que nuestro Señor, Jesús, dé a los jóvenes una clara visión de servicio generoso y de dedicación altruista, para que su fe les enseñe a transformar este mundo con  su esperanza y su juventud, roguemos al Señor: Señor, ilumina y transforma nuestra vida.

5.      Para que el Señor, Jesús, dé a los que sufren una clara visión de cómo unir sus penas, quebrantos y preocupaciones a los de nuestro Señor sufriente, para que se aúpen por encima de sus problemas y dificultades, Roguemos al Señor: Señor, ilumina y transforma nuestra vida.

6.      Para que el Señor, Jesús, nos dé a las comunidades cristianas y a nosotros, sus miembros, una clara visión de cómo podemos estar unidos, respetarnos mutuamente, aceptarnos los unos a los otros y perdonarnos los errores y ofensas, roguemos al Señor: Señor, ilumina y transforma nuestra vida.

GUIA: Señor Jesucristo, escucha nuestra oración, muéstranos tu rostro transfigurado y acompáñanos en penas y alegrías en nuestro caminar hacia tu Padre y nuestro Padre, ahora y por los siglos de los siglos.

TODOS: Amén.

GUIA: Jesús nos enseñó a orar a nuestro Padre en el cielo.  Con el Hijo amado del Padre oremos:

TODOS: Padre nuestro…

GUIA: Decimos juntos:

“Creo, Jesús mío,
que estás real y verdaderamente en el Cielo
y en el Santísimo Sacramento del altar.
Te amo sobre todas las cosas
y deseo vivamente recibirte dentro de mi alma,
pero no pudiendo hacerlo ahora sacramentalmente,
ven al menos espiritualmente a mi corazón.
Y como si ya te hubiese recibido,
Te abrazo y me uno del todo a Ti.
Señor, no permitas que jamás me aparte de Ti.” Amén.

GUIA: Hemos escuchado hoy, en el evangelio, cómo un destello de su propia gloria futura iluminó anticipadamente el rostro de Jesús, le dio una nueva perspectiva a su pasión y muerte y afianzó la fe de sus discípulos…

Que su palabra de hoy, tan alentadora, eleve también, en momentos de prueba, nuestros corazones; y que nosotros, por nuestra parte, iluminemos también el rostro de los que sufren.

Que el Señor nos dé esta experiencia de esperanza y amor.

Y pedimos la bendición de Dios todopoderoso, Padre, Hijo y Espíritu Santo descienda sobre nosotros y nos acompañe siempre. 

TODOS: Amén.

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