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Ofrecemos un esquema para realizar una celebración familiar o grupal, sin la presencia del presbítero, para el…
ADVIENTO II

¿Estoy preparando el camino para que Dios venga?

Nota litúrgica: Estas líneas podrían ser meditadas con antelación por quien guiará la celebración y pueden inspirar sus comentarios e intervenciones durante la misma.

IDEAS PARA EL CELEBRANTE/GUÍA:

Vivimos tiempos difíciles, la gente se queja de que, aunque muchas cosas están cambiando como nunca antes, hay poca mejoría a nivel humano.  Aún hay luchas y guerras, las injusticias permanecen o aumentan y hay poco amor y compasión entre las personas.

Es verdad que Cristo vino hace ya mucho tiempo…  Por eso hoy debemos plantearnos algunas cuestiones: ¿Qué hemos hecho con respecto a la Buena Nueva de Jesús sobre el amor, la justicia y la paz? ¿Hemos tendido puentes de integración, fidelidad y confianza mutua hacia los otros?  ¿Podemos decir: “Aquí está nuestro Dios” en cuyo nombre hacemos nueva esta tierra?  Esa es nuestra tarea-misión que Jesús nos ha dado.

Hoy se construyen redes de carreteras y autopistas para viajar, comunicarnos e intercambiar mercancías más fácil y rápidamente… ¿Qué esfuerzos hemos hecho nosotros para construir caminos que lleven a Dios y a los hermanos? Se supone que, como cristianos, somos un pueblo peregrino en marcha hacia Dios y hacia los hermanos.  Hoy la voz de los profetas trata de despertarnos.  Se nos llama a preparar el camino del Señor, a hacer sus senderos llanos y rectos, para que sean caminos que conduzcan a Dios a través de la conversión, la justicia, la fraternidad y la libertad.

GUIA: EN EL NOMBRE DEL PADRE, Y DEL HIJO, Y DEL ESPÍRITU SANTO.

Todos: AMÉN.

GUIA: “Aquí está nuestro Dios” en esta celebración.  Es el pastor que nos apacienta, somos su rebaño, nos abraza con su amor y nos atrae con misericordia y consolación.

Este Dios-con-nosotros, Jesús el Señor, esté siempre con ustedes. 

Todos: Y con tu Espíritu.

En silencio, reconozcamos que algunas veces no hemos sabido reconocer a Dios, no lo hemos amado ni seguido sus caminos.  Pidámosle perdón y conversión (Pausa)

•      Señor Jesús, tú tienes palabras de vida eterna, ¿A quién iremos si no es a ti?

TODOS: Señor, ten piedad.

•      Cristo Jesús, tú nos has inspirado por la fe de los que partieron a ti antes que nosotros. 

TODOS: Cristo, ten piedad.

•      Señor Jesús, tú fortaleces nuestra fe por medio de la enseñanza y el ejemplo viviente de la comunidad eclesial.

TODOS: Señor, ten piedad.

GUIA: Perdona nuestros pecados, Señor, sigue renovándonos y teniendo misericordia de nosotros y llévanos a la vida eterna.

TODOS: Amén.

GUIA: Oh Dios de la Alianza, por medio de los profetas tú nos llamas a vivir fielmente los retos de tu buena noticia para pertenecer a tu pueblo.

Despiértanos de nuestro modo de vivir cómodo y auto-satisfecho.

Danos la inquietud de acelerar la venida de tu Hijo y de tu reino y abrásanos con el fuego de su Espíritu para que podamos llevar su amor a este mundo frío y egoísta.

Te lo pedimos por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que contigo vive y reina en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.

TODOS: AMÉN.

Se ofrece un resumen de las lecturas para ayudar a quien guía y a quienes leerán a subrayar la parte primordial que ayude a descubrir su mensaje unitario. Pero, las lecturas han de leerse íntegramente durante la celebración.

Nota litúrgica: Se les pedirá a los lectores anunciar únicamente el libro de donde se toma la lectura. Ejemplo: Lectura del libro de los hechos de los apóstoles. Al finalizar cada lectura no se olvide decir: PALABRA DE DIOS. Y se responde: TE ALABAMOS SEÑOR. Y en el Evangelio, anunciar: Del Evangelio de según San Juan. Al finalizar decir: PALABRA DEL SEÑOR. Se contesta: GLORIA A TI SEÑOR JESÚS.

Isaías 40, 1-5. 9-11: Aquí llega el Señor, lleno de poder, el que con su brazo lo domina todo… prepárenle un camino… constrúyanle una calzada…

Salmo 84, 9ab-10. 11-12. 13-14: Está cerca nuestra Salvación… la justicia le abrirá camino…

2 Pedro 3, 8-14: El Señor nos tiene mucha paciencia, pues no quiere que nadie perezca, sino que todos se arrepientan… pensemos con cuánta santidad y entrega debemos vivir esperando y preparando el advenimiento del día del Señor… pongamos todo nuestro empeño en que el Señor nos encuentre en paz con Él, sin mancha, ni reproche…

Marcos 1, 1-8: Preparemos el camino del Señor enderezando nuestros senderos… Juan el Bautista predicó el arrepentimiento… Su propia apariencia ya es un claro mensaje…

Nota litúrgica: Se puede ir leyendo esta reflexión y DETENERSE cuando aparezca una PREGUNTA o cuando se crea conveniente dialogar alguna IDEA.

Audio: Pbro. J. Jesús Suárez Arellano

[Los profetas son personajes importantes del tiempo del adviento.  Ellos están – como se nos recomendaba el domingo pasado – atentos y vigilantes, se han desarrollado integralmente partiendo de su relación con Dios y haciendo vida su voluntad… Han recorrido el camino antes de mostrarlo a los demás y acompañarlos en su recorrido hacia y según Dios, el salvador y liberador… El profeta anuncia las buenas noticias que ya ha experimentado antes que los demás; no son soñadores ni adivinos, sino que son adelantados a su tiempo…

Las primeras frases del evangelio de Marcos que hoy leemos nos presentan un resumen de lo que se desarrollará a lo largo de este libro de buenas noticias que meditaremos este ciclo litúrgico.

También Podemos resumir el tiempo de adviento en la frase: “preparen el camino del Señor”.  En el AT se aplica a Yahvé y en el NT a Jesús.

Entre los cristianos hay quienes desean triunfalismos y quienes se sienten aplastados por los derrotismos.  Por eso, hoy, más que nunca, necesitamos profetas que, como los antiguos, siembren, para nosotros, utopías generadoras de esperanza y conversión equilibrada:

•      Isaías: “Aquí está su Dios, llega con fuerza… Como pastor los apacentará…”.

•      El salmista: “La misericordia y la fidelidad se encuentran, la justicia y la paz se besan…”.

•      San Pedro: “Nosotros esperamos un cielo nuevo y una tierra nueva donde habite la justicia”.

•      San Marcos: “Él bautizará con Espíritu Santo”.]

Para que Dios pueda llegar a nuestra vida y nuestra sociedad hay un requisito: hacer obras definitivas y radicales para “rellenar”, “emparejar”, “enderezar” e “igualar”… Se trata de una reingeniería de nuestra vida personal, familiar y social… ¿Qué podrían implicar estos verbos para nosotros? ¿A qué nos invita Dios?

  • Rellenar los vacíos:
  • a nivel personal parece invitarnos a superar las depresiones, a llenar nuestros vacíos en nuestro desarrollo humano que nos llevan a no lograr un buen desempeño en la vida… ¿Qué puedo hacer?
  • a nivel familiar hay vacíos de comunicación con los que vivimos, pero aparentamos estar cerca de los de afuera a través del celular, aún durante las comidas… ¿Cómo comunicarnos mejor?
  • a nivel de tu entorno existe un vacío de interés por hacer comunidad con el otro, nos damos miedo, no sabemos quién es quién… ¿Qué puedo hacer para establecer y mantener lazos de unión con mis prójimos?
  • Emparejar lo elevado:
  • a nivel personal habrá que “bajarle” a nuestra autosuficiencia y deseos de imponer nuestro punto de vista, nuestra voluntad… habrá que bajarle a nuestro ego… ¿Qué haré para bajarme de mi Olimpo?
  • a nivel familiar debemos “bajarle” a nuestro individualismo y aprender a compartir nuestras cosas y dinero, nuestras ideas, nuestra vida… ¿Es posible mejorar mi relación con mis familiares?
  • a nivel del entorno debemos “bajarle” a nuestro aislamiento y apostarle más al espíritu y la participación comunitaria… ¿Qué puedo aportar con sencillez para fortalecer el tejido social?
  • Enderezar lo torcido:
  • a nivel personal debemos reconocer en que aspectos de nuestra vida nos estamos yendo “chuecos”, haz una lista… ¿Hacia dónde enderezaré mi vida?
  • a nivel familiar, ¿conoces esta frase: “yo no te digo nada a ti y tú no me digas nada tampoco”? Así nos hacemos cómplices y cada vez estamos peor… ¿Quiero dar y recibir corrección fraterna en casa?
  • a nivel de tu entorno, ¿cuántas “chuecuras” ves a tu alrededor o participas en ellas? (Kilos de 800 grs., tanques de gas medio vacío, mordidas al agente de tránsito, “propinas” para que te hagan los trámites a los que tienes derecho, etc.)… ¿Con qué granito de arena puedo contribuir para enderezar esta sociedad?
  • Igualar lo escabroso:
  • a nivel personal tenemos “temas” difíciles de compartir y de tratar, son nuestros puntos ciegos y partes no integradas, asuntos no manejados adecuadamente… ¿Cómo me estoy ayudando? ¿Deberé buscar ayuda psicológica o espiritual?
  • a nivel familiar se nos pide revisar los puntos en donde estamos atorados y no avanzamos… ¿Hay actitudes y/o comportamientos de algún familiar que debo tratar antes de que sea “demasiado tarde”?
  • a nivel de tu entorno hay muchas “piedras” que deben ser removidas: la mentalidad conformista, que “tolera” y convive con la corrupción, que enarbola ideas no analizadas y contrarias a nuestra fe… ¿Qué puedo hacer para sanear mis ambientes?

Queda claro que Dios nos invita a hacer un proceso de ir arreglando nuestra vida personal y familiar y a influir positivamente en nuestro entorno… ¿Acepto su invitación?

TE PROPONEMOS LOS SIGUIENTES EJERCICIOS PARA QUE TE ENCUENTRES CON DIOS DURANTE LA SEMANA:

Con la finalidad de preparar una calzada por la que el Emanuel pueda llegar…

  1. En lo personal: Escribe dos listas, una de lo que debes corregir en ti y otra de los aspectos en que te has estancado y puedes crecer para convertirte en un mejor ciudadano y cristiano…
  • En Familia: Marca un tiempo para realizar juntos actividades recreativas (juegos de mesa y/o dinámicas).

Promueve que se platique con alguien que se está apartando de la convivencia familiar.

También puedes realizar actividades (tal vez) poco comunes para tu familia, como visitar juntos un museo o recorrer un parque…

Si es necesario, pide y ofrece el perdón a quien sea necesario en tu casa…

Simplemente hazles saber a todos que los amas…

  • En tu entorno: Realiza una acción a favor de tu colonia y/o parroquia, esta debe ser realizada en comunidad (junto con otros), no aisladamente.
  • Al parecer, la forma que tiene Dios de “consolarnos” es motivarnos para arreglar nuestra vida… Pidámosle, pues, en profunda oración, que nos ayude a preparar su venida…

GUIA: Expresamos nuestra fe en el Dios vivo y, una Dios de unidad familiar, un Dios Rey que reina nuestras vidas.

Creo en un solo Dios…

Nota litúrgica: El guía hace la oración inicial y final y las peticiones las van presentando los participantes.

GUIA: Consolados con el anuncio de la venida del Señor, oremos confiadamente. 

Señor, danos tu salvación.

1.   Por la Iglesia, enviada al mundo delante de Cristo, como Juan Bautista, para que prepare el camino hacia el Señor, y todos puedan ver la salvación de Dios. Roguemos al Señor.

TODOS: Señor, danos tu salvación.

2.   Por los gobernantes, para que promuevan el desarrollo de los pueblos, presagio de la nueva tierra, en la que habitará la justicia. Roguemos al Señor.

TODOS: Señor, danos tu salvación.

3.   Por todos los que sufren, para que, en el desierto de su desolación, escuchen la voz que grita la venida de la salvación. Roguemos al Señor.

TODOS: Señor, danos tu salvación.

4.   Por nosotros, llamados a adoptar una conducta justa y santa mientras esperamos y apresuramos la venida del Señor, para que tomemos en serio nuestra vida y los desafíos del tiempo presente. Roguemos al Señor.

TODOS: Señor, danos tu salvación.

GUIA: Muéstranos, Señor, tu misericordia y danos tu salvación.  Por Jesucristo, nuestro Señor. 

TODOS: Amén.

GUIA: Dios no aplaza su promesa.  Con toda confianza, oremos como Jesús, el Señor, nos enseñó. 

TODOS: Padre nuestro…

GUIA: Decimos juntos:

  “Creo, Jesús mío,
que estás real y verdaderamente en el Cielo
y en el Santísimo Sacramento del altar.
Te amo sobre todas las cosas
y deseo vivamente recibirte dentro de mi alma,
pero no pudiendo hacerlo ahora sacramentalmente,
ven al menos espiritualmente a mi corazón.
Y como si ya te hubiese recibido,
Te abrazo y me uno del todo a Ti.
Señor, no permitas que jamás me aparte de Ti.” Amén.
 

GUIA: Hoy, el Señor nos ha recordado su misericordia y fidelidad.

Vayamos a hacer que su fidelidad brote en nuestra tierra y que amanezcan su justicia y su paz para todos…

En este Adviento hagamos presente a Cristo en nuestro mundo y vayamos a consolar y a animar a nuestros hermanos alejados de Dios y su comunidad…

Para ello, quedémonos con la bendición de Dios todopoderoso:

En el nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo descienda sobre nosotros y nos acompañe siempre.

TODOS: Amén.

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