upc4

Sergio Estrada

Ante la situación de vulnerabilidad de menores y personas mayores, la Conferencia de Religiosos Superiores Mayores de México (CIRM), realizó su jornada de Vida Consagrada, con el tema: Nuestra solidaridad y compromisos con una cultura del cuidado.

El encuentro, dirigido por la Confederación Caribeña y Latinoamericana de Religiosos (CLAR), buscó posicionar el tema sobre el cuidado y protección de personas vulnerables, desde las áreas psicológica, legal y canónica para generar conciencia y cultura del buen trato.

“Dentro de los temas que se abordaron fueron: Introducción y educación del abuso, contextos vulnerables y factores de riesgo y su protección, las consecuencias del abuso sexual, testimonios de víctimas con datos estadísticos, trabajos personales y en equipo, ¿Cómo crear una cultura de cuidado?, la prevención y el abuso desde el punto de vista canónico y retos de denuncia”, explicó la hermana Martha Guevara, Secretaria Adjunta de la CIRM.

En esta jornada participó personal de institutos de pastoral de la salud, colegios, casas hogar y asilos; se trabajó en un protocolo de prevención con la participación de la CIRM, CLAR y Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM), para buscar soluciones a esta situación, analizando varios factores que inciden en el predominio de estas circunstancias, agregó la hermana Guevara.

En este contexto se identificó al clericalismo como una manifestación de abuso de poder que está en la base de la crisis.

“El abuso es una violencia, una trasgresión que se realiza a través del abuso de poder y de confianza sobre las víctimas, siempre se da en una relación de desigualdad de poder por edad, rango, o roll”, señala el documento de conclusiones de la jornada.

Otras circunstancias que influyen en los casos de abusos son: confusión de crimen con pecado, sin embargo, el crimen debe ser denunciado. El abuso sexual es un crimen contra la fe cuando es cometido por consagrados de la Iglesia. Desde el punto de vista psicológico es una experiencia que afecta la totalidad de la persona, el desarrollo de su identidad sexual relacionarse con ellos mismos, con la sociedad y Dios.

DIRECTRICES DE TRABAJO

“El objetivo de la protección de la niñez y adolescentes, como misión fundamental de la Iglesia, es promover y proteger con el derecho y el resguardo de su integridad física y psicológica frente a la violencia, el maltrato, la negligencia y la explotación, con acciones de prevención, mitigación y respuestas que se adoptan para hacer frente a las experiencias particulares que involucra a diversos actores sociales”, explica el informe de la CIRM.

El documento señala que dentro de las iniciativas para tratar a personas en esta situación, la CIRM, contempla escuchar a las víctimas, transmitirles serenidad, validarles sus sentimientos, hacer de la Iglesia un espacio seguro; en el área de la salud, capacitar a las personas y  hacer programas de ayuda a víctimas.

En todos los campos apostólicos, agrega la CIRM, se deben crear comisiones para prevenir e incidir en todos los ambientes: padres de familia, enfermos, asilos, casas hogar, en todo lugar donde haya una persona vulnerable; asimismo, resalta que para la creación de una pastoral del cuidado y buen trato, debe haber comunicación directa, resolución positiva de conflictos, para una justicia social y la práctica de valores en áreas de espiritualidad, compasión, solidaridad, indignación-dignidad, justicia, libertad y esperanza.

@arquimedios_gdl

TE INVITAMOS A FORMAR PARTE DE LOS

Comunicadores Parroquiales

Los cuales promueven la Pastoral de la Comunicación en sus Parroquias

Dirección

"En la Iglesia tenemos urgente necesidad de una comunicación que inflame los corazones, sea bálsamo en las heridas e ilumine el camino de nuestros hermanos y hermanas"

Papa Francisco

Copyright @2023 – Todos los Derechos Reservados.