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Una madre, jamás imagina que va a salir a buscar a su hijo en calles, terrenos, fosas, pero ¿qué hacía que te levantaras para salir a buscar?

El miedo a no verlo, porque muchas veces me dijeron: ya no lo busques, te pones en peligro, ya no lo busques, pero a pesar de que yo tenía ganas de encerrarme, de llorar, de gritar, de salir corriendo, era más mi miedo a no verlo más, y eso era lo que me daba fuerza para levantarme, a pesar de que yo sentía que me moría, porque se llevaron mi vida con él, de verdad se llevaron mi vida, porque no vuelves a ser la misma, de todo lloras, todo te entristece, porque piensas en él, en lo que esté pasando, en lo que esté viviendo, en lo que vió”.

DECIDIÓ BUSCAR EN EL SEMEFO

Después de varios meses de búsqueda en vida, y de no tener datos ciertos que llevaran con el paradero de su hijo, Estela tuvo que dar un paso doloroso, que ninguna madre quisiera dar, decidió acudir a buscar al Semefo. Los primeros días de la desaparición de “Cris”, ella creía que lo iba a encontrar golpeado, herido, en algún lugar, pero con el paso de los días, las semanas, los meses y ver que no tenía respuesta, fue en febrero del 2021 cuando acudió a revisar fotografías de personas sin identificar.

Acompañada por otras madres buscadoras, acudía a revisar las imágenes de los cuerpos que eran rescatados de las fosas clandestinas que se localizaban cerca del lugar de donde desapareció “Cris”, como lo recuerda con cariño.

Buscando en compañía

Junto con Rosaura e Isabel, otras dos mamás que también buscaban a sus hijos, Estela se armó de valor y un día de febrero pidió revisar las fotografías de los cuerpos localizados en una fosa conocida como La Manzanilla.

“Yo primero tenía miedo, porque la mayoría de las personas que encuentran ahí en Semefo es por las pruebas de ADN o por tatuajes y mi hijo no tenía tatuajes, solo una cicatriz en la barbilla y yo creía que con eso lo iba a encontrar”.

Estela hace el esfuerzo por contener sus lágrimas, pero es inevitable cuando recuerda que fue en una fotografía que reconoció una parte del cuerpo de su hijo, porque una madre reconoce los detalles de sus hijos.

“Yo supe que era él, mandé hacer una confronta y salió positiva y así con todas las partes de su cuerpo, todas salieron positivas, pude recuperar todas las partes de mi hijo, aunque se llevaron mi vida con él”.

Buscando hasta el final

Como toda madre, ella nunca se cansó se buscar a su hijo hasta que lo encontró, además sentía la responsabilidad de ir a buscarlo, porque ese día “Cris” le dijo: mamá no me tardo, ahorita regreso.

Estela en todo momento contó con el apoyo y el respaldo de su familia, de sus hijos a quien les pidió perdón por el tiempo que los descuido mientras salía a buscar a su hermano, ya que, durante meses, solo llegaba a su casa a dormir por estar en las calles buscando. “A cualquier lugar que me decían vamos a buscar yo iba, a fosas, a las penales”.

“Uno de mamá te levantas y piensas qué les vas hacer de comer a tus hijos, lavarle su ropita, en tenerlos bien, cuidarlos, que no se enfermen, que estudien y yo me acostaba pensando: y mañana a donde vamos ir a escarbar, a donde vamos ir a caminar, mi vida era subir cerros, caminar sembradíos, con la esperanza de encontrar a mi hijo, jamás me cansé de buscar”.

A pesar de que Estela en su incansable búsqueda siempre le pedía a Dios que le diera la oportunidad de vivir una vida con él, disfrutarlo, tomarlo de su mano, acompañarlo y caminar con él, no se pudo, y fue el 26 de octubre del 2021, 18 meses después de su desaparición, que pudo recuperar su cuerpo y regresarlo a su casa.

@arquimedios_gdl

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