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Hugo Rodríguez

El  sacerdote se ha convertido en un influencer católico en redes sociales como Tik Tok, su compromiso es acercar a los jóvenes a la Iglesia para que al igual que él, alaben a Dios.

El presbítero milenial Heriberto García Arias nos abrió las puertas de la Catedral-Basílica de San Juan de los Lagos para entrevistarlo y conocer más a fondo a uno de los influencers menos ortodoxos que existen en las redes sociales. 

 Caminando hacia el centro histórico de la ciudad alteña sus colores empezaban a cautivar la mirada con el comercio local y el paladar se llenaba de saliva al llegar los diversos olores y ver los platillos del Mercado Municipal listos para ser entregados y consumidos.

Terminaba apenas la misa de medio día y esperando en la puerta trasera del recinto ya estaba en una banca sentado con sus icónicas botas charras y pantalón de mezclilla para acceder a sacristía y esperar el momento de las preguntas. Nos ofreció un pequeño recorrido mostrando puntos clave de la arquitectura así como los de importancia en cuanto a lo religioso y administrativo y su moderno centro de comunicaciones. 

 Los orígenes de este peculiar presbítero están a 100 kilómetros de distancia en San Francisco de Asís, Jalisco, dentro de una familia dedicada a las tierras y el ganado, lugar donde también desarrollaría su otra gran pasión además del servicio a Dios. Fue hasta los 15 años que Heriberto llevaría una vida común y corriente, un chico más de la comunidad con sueños y aspiraciones como la de ser Veterinario o dedicarse a los medios de comunicación y con una novia con la que compartió algún tiempo de su vida.

LLEGÓ AL SEMINARIO

Sin embargo  Dios le llamaría en un momento muy específico donde él entendió que debían llegar una serie de sacrificios para tomar el camino del sacerdocio como su estilo de vida. Llegó al Seminario en el Instituto Francisco Orozco y Jiménez en Lagos de Moreno estudiando ahí la preparatoria, posteriormente el curso introductorio en Arandas, Filosofía en San Juan de los Lagos, el año de servicio en Atotonilco como adjutor en el Seminario Menor para también dar clases de filosofía en una preparatoria en Capilla de Guadalupe, regresaría a San Juan de los Lagos para estudiar Teología y el 6 de diciembre de 2014 recibió su ordenación como Diacono para ser enviado a Puerto Escondido, Oaxaca en el Seminario; regresó a Jalisco para su Ordenación Sacerdotal y el 18 de julio de 2016 fue enviado a San Ignacio Cerro Gordo donde fue 4 años sacerdote y actualmente tiene un año sirviendo en la Catedral-Basílica.

Dios lo quería todo

En una vida que el mismo Padre describe como, cómoda llegó el llamado de Dios de una manera en la que también describe le pidió todo de sí para dedicarse al servicio eclesial. Se sentía con todos los miedos posibles pero con toda la actitud de atender lo que ya estaba escrito para él. Comenta que la decisión de ser sacerdote es una que se va forjando poco a poco, no es algo precipitado y que de forma escalonada “Dios te va dictando de qué manera quiere a la persona para su servicio; es ahí donde se puede renunciar a las otras cosas”.

 “Es decir: sí quiero ser sacerdote, cada día, en cada momento. Hubo un momento clave en donde me encuentro con Dios en medio de los miedos y de lo que yo sentía, a todo lo que tenía que renunciar porque yo pensaba en el tema de no tener hijos y eso a me pesaba; llega un momento donde es tan fuerte que llegué frente a una cruz en medio de la lluvia en un jardín que yo había diseñado y le dije al señor ¿qué es lo que quieres? Yo te quiero responder pero me duele dejar esto, me cuesta renunciar a esto, tú sabes lo que me cuesta”.

“En ese momento sentí mucha paz y fue cuando le dije: aquí estoy yo tengo muchas cosas que hacer y que dejar, pero simplemente soy tuyo aquí me tienes. Me abandoné y heme aquí sigo respondiendo, es imposible no darle todo a Dios”, expresó el P. Heriberto García.  

 Su servicio

El primer sitio a donde arribó como sacerdote fue San Ignacio Cerro Gordo, comunidad que describe como ‘muy viva’ donde hay mucha comunión, en el poblado se coloca al sacerdote como una pieza importante dentro de una sociedad grande pero que cuenta con una sola parroquia, ahí él pudo empezar a trabajar con jóvenes.

A su llegada a San Juan de los Lagos fueron muchos retos en medio de la pandemia como el diseñar y armar una oficina de comunicaciones, dice tener una gran responsabilidad en cuanto a la espiritualidad pastoral y con el mismo departamento de comunicación ya que por la emergencia sanitaria se convirtió en una puerta y ventana para que la gente pueda acercarse y llegar.

A pesar de nunca haberse formado en Ciencias de la Comunicación o una disciplina parecida, para el P. Heriberto es una de sus grandes pasiones y dentro del Seminario elaboró dos tesis en Filosofía y Teología sobre medios de comunicación. 

 ALIMENTAR LOS FIELES A TRAVÉS DE LAS REDES

“Es algo donde Dios me está brindando la oportunidad de decir: Ah, muy bien si te interesa adelante. De ahí nace esto de que hay que alimentar espiritualmente a todo el mundo.

El  sacerdote se ha convertido en un influencer católico en redes sociales como Tik Tok, su compromiso es acercar a los jóvenes a la Iglesia para que al igual que él, alaben a Dios.

El presbítero milenial Heriberto García Arias nos abrió las puertas de la Catedral-Basílica de San Juan de los Lagos para entrevistarlo y conocer más a fondo a uno de los influencers menos ortodoxos que existen en las redes sociales. 

 Caminando hacia el centro histórico de la ciudad alteña sus colores empezaban a cautivar la mirada con el comercio local y el paladar se llenaba de saliva al llegar los diversos olores y ver los platillos del Mercado Municipal listos para ser entregados y consumidos.

Terminaba apenas la misa de medio día y esperando en la puerta trasera del recinto ya estaba en una banca sentado con sus icónicas botas charras y pantalón de mezclilla para acceder a sacristía y esperar el momento de las preguntas. Nos ofreció un pequeño recorrido mostrando puntos clave de la arquitectura así como los de importancia en cuanto a lo religioso y administrativo y su moderno centro de comunicaciones. 

 Los orígenes de este peculiar presbítero están a 100 kilómetros de distancia en San Francisco de Asís, Jalisco, dentro de una familia dedicada a las tierras y el ganado, lugar donde también desarrollaría su otra gran pasión además del servicio a Dios. Fue hasta los 15 años que Heriberto llevaría una vida común y corriente, un chico más de la comunidad con sueños y aspiraciones como la de ser Veterinario o dedicarse a los medios de comunicación y con una novia con la que compartió algún tiempo de su vida.

LLEGÓ AL SEMINARIO

Sin embargo  Dios le llamaría en un momento muy específico donde él entendió que debían llegar una serie de sacrificios para tomar el camino del sacerdocio como su estilo de vida. Llegó al Seminario en el Instituto Francisco Orozco y Jiménez en Lagos de Moreno estudiando ahí la preparatoria, posteriormente el curso introductorio en Arandas, Filosofía en San Juan de los Lagos, el año de servicio en Atotonilco como adjutor en el Seminario Menor para también dar clases de filosofía en una preparatoria en Capilla de Guadalupe, regresaría a San Juan de los Lagos para estudiar Teología y el 6 de diciembre de 2014 recibió su ordenación como Diacono para ser enviado a Puerto Escondido, Oaxaca en el Seminario; regresó a Jalisco para su Ordenación Sacerdotal y el 18 de julio de 2016 fue enviado a San Ignacio Cerro Gordo donde fue 4 años sacerdote y actualmente tiene un año sirviendo en la Catedral-Basílica.

Dios lo quería todo

En una vida que el mismo Padre describe como, cómoda llegó el llamado de Dios de una manera en la que también describe le pidió todo de sí para dedicarse al servicio eclesial. Se sentía con todos los miedos posibles pero con toda la actitud de atender lo que ya estaba escrito para él. Comenta que la decisión de ser sacerdote es una que se va forjando poco a poco, no es algo precipitado y que de forma escalonada “Dios te va dictando de qué manera quiere a la persona para su servicio; es ahí donde se puede renunciar a las otras cosas”.

 “Es decir: sí quiero ser sacerdote, cada día, en cada momento. Hubo un momento clave en donde me encuentro con Dios en medio de los miedos y de lo que yo sentía, a todo lo que tenía que renunciar porque yo pensaba en el tema de no tener hijos y eso a me pesaba; llega un momento donde es tan fuerte que llegué frente a una cruz en medio de la lluvia en un jardín que yo había diseñado y le dije al señor ¿qué es lo que quieres? Yo te quiero responder pero me duele dejar esto, me cuesta renunciar a esto, tú sabes lo que me cuesta”.

“En ese momento sentí mucha paz y fue cuando le dije: aquí estoy yo tengo muchas cosas que hacer y que dejar, pero simplemente soy tuyo aquí me tienes. Me abandoné y heme aquí sigo respondiendo, es imposible no darle todo a Dios”, expresó el P. Heriberto García.  

 Su servicio

El primer sitio a donde arribó como sacerdote fue San Ignacio Cerro Gordo, comunidad que describe como ‘muy viva’ donde hay mucha comunión, en el poblado se coloca al sacerdote como una pieza importante dentro de una sociedad grande pero que cuenta con una sola parroquia, ahí él pudo empezar a trabajar con jóvenes.

A su llegada a San Juan de los Lagos fueron muchos retos en medio de la pandemia como el diseñar y armar una oficina de comunicaciones, dice tener una gran responsabilidad en cuanto a la espiritualidad pastoral y con el mismo departamento de comunicación ya que por la emergencia sanitaria se convirtió en una puerta y ventana para que la gente pueda acercarse y llegar.

A pesar de nunca haberse formado en Ciencias de la Comunicación o una disciplina parecida, para el P. Heriberto es una de sus grandes pasiones y dentro del Seminario elaboró dos tesis en Filosofía y Teología sobre medios de comunicación. 

 ALIMENTAR LOS FIELES A TRAVÉS DE LAS REDES

“Es algo donde Dios me está brindando la oportunidad de decir: Ah, muy bien si te interesa adelante. De ahí nace esto de que hay que alimentar espiritualmente a todo el mundo.

 “A todos los fieles que necesitan esa seguridad y esa esperanza en medio donde la humanidad está siendo probada algo les tiene que dar paz y aquí tenemos un mensaje que hay que hacer público y entonces estamos iniciando con varias redes sociales dentro de la Catedral-Basílica de San Juan de Los Lagos, en donde se transmiten las misas”.

Dijo que el contacto con la comunidad es muy distinto porque hay ministros, lectores y diferentes personas de otras parroquias, pero todos con el mismo fin de servir a Dios y a la Virgen de San Juan de Los Lagos.

Las nuevas tecnologías para la iglesia

El padre Heriberto García, explicó que se debe llegar a los jóvenes a través de las redes sociales.

“Yo creo que en la Iglesia debemos atrevernos y ser valientes para la presencia en las redes, como Iglesia a veces solo somos reactivos haciendo lo que la misma sociedad nos impulsa y no nos atrevemos a avanzar”.

“Dentro de la juventud un 57 por ciento son adolescentes de entre 10 y 19 años y no los tenemos presencialmente ni en las redes, no les importa la Iglesia porque la ven como en un balcón y caduca. A ellos hay que llegar”.

Según la revista Forbes, esta generación pasa 12 horas en el celular, eso quiere decir que es la mitad de su vida.

“Así que necesitamos adaptarnos para hacerles llegar el mensaje porque también están deseosos de esperanza y amor, algo que a lo mejor en una celebración no van a alcanzar a entender los signos pero sí necesitan ese mensaje porque vemos el alto nivel de suicidios, la depresión, tantas cosas que están reflejando”

Personalmente me he fijado que también necesitan esa esperanza en donde descubran un Dios que es amor, que los quiere, que los perdona, que está esperándolos con los brazos abiertos y eso te impulsa a cambiar y a ser mejor en vez del miedo al infierno y en vez de actuar solo porque te van a castigar, dijo.

 “Mi comunidad está formada por adolescentes muy inquietos, con dudas, con mucho amor a la Iglesia y que creen en ella y que de alguna manera buscan no solamente respuestas sino también a alguien que tiene que ser sincero; o sea buscan a alguien con sinceridad y creo que es así porque normalmente yo les he dicho muchas cosas que no son tan agradables de la Iglesia”.

“No tengo porque ocultar las cosas o porque solaparlas porque es algo que no se puede tapar y eso también hace creíble a la Iglesia; por ejemplo pasa una acusación y la Iglesia es la primera que habla al respecto y tiene una respuesta negativa por parte de la gente ¿en cuántas instituciones no sucede? Escuelas, centros deportivos, familias ¿no hacen eso? Eso también hace que sea creíble el hecho de decir no lo estamos ocultando”, aseveró el sacerdote.

Para la segunda parte de este especial conoceremos más a fondo lo que ha hecho los últimos años el padre Heriberto García.

Espérala el próximo domingo.

@arquimedios_gdl

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2 comments

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Fátima López enero 11, 2022 - 5:32 am

Me gusta las maneras de redactar, se ve que tienes experiencias y sabes de qué se trata. El contenido y el sacerdote muy bien, felicidades.
Tienes un error, unas oíste del artículo esta repetida, revisa y corrige, se ve muy feo.

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Fátima López enero 11, 2022 - 5:33 am

Perdón por los errores, no verifique el corrector. Saludos

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