upc4

Mtro. Arnold Omar Jiménez Ramírez

No hubo sorpresa en las elecciones de Argentina el pasado domingo 19 de noviembre. Javier Milei, el candidato de la Libertad Avanza, ganó al lograr el 56% de los votos frente al 44% de su contrincante, el oficialista Sergio Massa. No era difícil prever el triunfo del outsider de la política argentina: aunque en la primera vuelta Massa resultó como ganador -con todo el empuje del Estado- la suma de los puntos de la Libertad Avanza y los de Juntos por el Cambio de Patricia Bullrich, quien decidió sumarse a Milei, evidenciaban la victoria del virtual ganador.
Tres lecturas políticas se pueden hacer de lo acontecido y los resultados en las elecciones de la Argentina:

  1. DE IZQUIERDAS, DERECHAS Y ULTRADERECHAS
    Los titulares de medios locales argentinos e internacionales fueron casi uniformes: La “ultraderecha ha ganado”.
    Es lamentable la lectura simplista que los medios y los grandes medios de comunicación siguen haciendo de la realidad política y social. Una visión reduccionista que limita los amplios horizontes de la realidad. La lógica del espectro político (por cierto, cada vez más desdibujado y confuso) sólo tiene cabida para la izquierda, para el centro izquierda, para el centro derecha, y para la ultraderecha. Los “intelectuales funcionales” han desaparecido la derecha y evaden la evidencia que demuestra la existencia de una izquierda radical e intolerante, ultraizquierda, pues.
    Javier Milei se autodefine como “libertario”, Keynesiano (Seguidor de John Maynard Keyness) en lo económico y enemigo radical de la izquierda a la que, también de manera simplista, tacha de comunista. Coincide con postulados de la derecha: la defensa de la vida, de la familia, de valores tradicionales, y de la oposición a los postulados irracionales de la ideología de género.
    Lo cierto es que el libertarismo que profesa Milei llega a tener tintes eclécticos que se evidenciaron antes del famoso balotaje (2ª vuelta). Eso de Milei y ultraderecha es la campaña de miedo que el kirchnerismo promovió bajo la idea de que con el triunfo de la Libertad Avanza, Argentina daría un salto al vacío. En realidad, Argentina está desde hace tiempo tocando fondo.
  2. UNA DEMOCRACIA VISCERAL
    Javier Milei ha ganado y lo ha hecho de manera contundente.
    Gozará definitivamente de una legitimidad política incuestionable, aunque no contará con la mayoría necesaria en las cámaras y en las provincias para lograr los consensos o los cambios radicales que ha prometido. Al reconocer su derrota, Sergio Massa, ponderó el funcionamiento de las instituciones democráticas. Lo mismo hizo el actual presidente de Argentina, Alberto Fernández.
    Si bien es cierto que Milei ha ganado por la vía de la democracia electoral que posibilita la alternancia, también es cierto que el factor definitivo para que ganara esta elección es el hartazgo de la sociedad argentina. El país de la plata tiene una inflación acumulada del 120%, lo que traduce en situaciones como: el aumento de la canasta básica cada semana y que los supermercados tengan que cambiar a diario los letreros de los precios de sus productos ante la volatibilidad económica y la pérdida del poder adquisitivo de los ciudadanos. No, no fue el voto razonado, meditado; no fue el discernimiento de los argentinos lo que ha dado el triunfo a Milei, ha sido el voto visceral, insisto, el del hartazgo, la desesperanza. Ciertamente, entendible.
  3. EL RIESGO MESIÁNICO
    Javier Milei parecía más que un político un rockstar. Sus formas, su leguaje, su vestir, sus dichos conectaron con un amplio sector de la sociedad argentina, sobre todo con los jóvenes, convirtiéndolo en un auténtico outsider. Ahora ya es presidente. Su lógica comunicacional y política debe ser otra, no bajo los cánones de lo políticamente correcto, sino en aras de posibilitar el bien común. Aunque siempre quedará la preocupación de que, como ya ha pasado, pueda convertirse en un populista libertario (o de “derecha”) que no dé los resultados que el bello país sudamericano necesita.

Argentina no necesita un rockstar, sino a un verdadero líder que posibilite una vida digna para los que menos tienen. Si sus decisiones son las acertadas, si priva la mesura, Milei no sólo cambiará a la Argentina, sino la geopolítica del cono sur de nuestro continente. Sólo el tiempo nos dará las respuestas.

@arquimedios_gdl

TE INVITAMOS A FORMAR PARTE DE LOS

Comunicadores Parroquiales

Los cuales promueven la Pastoral de la Comunicación en sus Parroquias

Dirección

"En la Iglesia tenemos urgente necesidad de una comunicación que inflame los corazones, sea bálsamo en las heridas e ilumine el camino de nuestros hermanos y hermanas"

Papa Francisco

Copyright @2023 – Todos los Derechos Reservados.