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Javier de Silvia

Fumigar no es solución para acabar con el dengue; muchas especies de aves, réptiles y otros insectos –posibles depredadores del Aedes Aegypti- pueden resultar afectados y ver disminuida su población, factor que ha provocado el aumento de población del mosquito.

El académico del Centro Universitario de Ciencias de la Salud (CUCS), doctor Ezequiel Magallón Gástelum, así lo señaló en la conferencia “Bionomía y control del vector del dengue”, dentro del panel “El dengue y otras arbovirosis. Una revisión académica de cara al futuro”.

“Los insecticidas no son específicos. No están diseñados sólo para matar mosquitos. Se avienta la nube de fumigante y por donde pasa acaba con la vida de otros organismos. Las nuevas generaciones ya no juegan con mayates, las mariposas escasean. Este año no hubo chicharras para anunciar las lluvias. Lo mismo con otros insectos que atraen aves, que se alimentan de éstos”.

El médico advirtió que las aves pueden intoxicarse por ingerir insectos envenenados, y “estamos acabando con la poca fauna que ha logrado adaptarse al ecosistema humano” y subrayó que la gente debe ser responsable de que no haya en sus hogares, zancudos transmisores del dengue.

“No existe gobierno, ni poder económico para que haya una persona por cada casa para decir a los habitantes qué hacer. El mosquito es un organismo que vive en cada casa, y no se tiene que responsabilizar a las instituciones para que estén fumigando.

“La fumigación es un recurso del que se echa mano cuando, a pesar de la concientización de las medidas a tomar, la gente no hace caso y proliferan los mosquitos y se sale la situación de control”.

Recalcó que la gente debe eliminar los posibles criaderos, desde un florero, al que se le debe cambiar el agua cada cinco o seis días, hasta una corcholata donde se acumule agua que no necesariamente debe estar limpia y abundó que cualquier objeto, como muebles o carros abandonados, pueden servir de criaderos para el mosquito.

“Lo que sucede es que está adaptado al ecosistema humano, y lo que abunda en el mismo es agua clara que aparentemente está limpia, pero si ahí pueden sobrevivir larvas, quiere decir que ese líquido tiene bacterias y algas de las cuales se alimenta la larva del mosquito”.

Recordó que el mosquito actúa como vector intermediario. Necesita picar a una persona en los primeros cinco días de la enfermedad, cuando trae el virus en la sangre. Ésta es ingerida por el Aedes aegypti, y tienen que pasar de cuatro a diez días para que éste se vuelva infectante. Además, ya hay trasmisión vertical del virus; es decir, hay hembras que lo transmiten a los huevecillos.

@arquimedios_gdl

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