upc4

LA EPIFANÍA DEL SEÑOR

¿Qué he buscado y qué he encontrado en mi vida?

Pbro. J. Jesús Suárez Arellano

¿QUÉ NOS DICE DIOS EN ESTE DOMINGO?

Isaías 60, 1-6: El profeta Isaías tiene una visión de multitudes que se dirigen, llevando ricas ofrendas, hacia Jerusalén que se levanta, resplandece y se alegra porque Dios alborea sobre ella y guiará a los pueblos…

Salmo 71: La grandeza de un rey le viene de practicar la justicia, defender a los pobres, ayudar a los desamparados y apiadarse de los desvalidos y desdichados…

Efesios 3, 2-3a. 5-6: En Jesucristo, todos somos coherederos, miembros del mismo cuerpo y partícipes de las mismas promesas que el antiguo pueblo de Israel…

Mateo 2, 1-12: El Rey Niño se manifiesta todos, pero sólo los que lo buscan y están dispuestos a caminar lo encontrarán, lo adorarán, le ofrecerán regalos y volverán a su casa convertidos en testigos…

REFLEXIONEMOS JUNTOS:

¿Qué andamos buscando en la vida? Esta pregunta es muy importante y, para muchos, difícil… Pero, si queremos saber cuál es la estrella que buscamos con afán, podemos intentar responder sinceramente la siguiente pregunta: ¿En qué invertimos nuestra energía, nuestro dinero, nuestro tiempo…? Pero, lo importante no es sólo saber lo que estamos haciendo, sino saber si lo que estamos haciendo nos hace sentir realizados y si hace que nuestra vida tenga un propósito y un “sentido”.

Pues, además de las necesidades físicas y materiales, tenemos necesidades muy profundas (y, tal
vez, desconocidas), tenemos sed de trascendencia… Buscamos algo más en la vida; no todo lo que
buscamos y encontramos da sentido a nuestra vida… Experimentamos formas de satisfacernos
llenándonos de cosas materiales y de placeres sensoriales, de conocimientos y de desarrollo
tecnológico… Pero, en el fondo, seguimos insatisfechos pues son sólo las “cosas” espirituales las
que proporcionan un sentido a lo que hacemos…
Por eso comprendemos que la propuesta del
Evangelio sigue siendo importante hoy… Y la fiesta de la Epifanía nos puede ayudar a encontrar
respuestas a nuestras preguntas más profundas…

El evangelio de hoy nos muestra dos bandos: Por un lado, está Herodes y sus eruditos en
cuestiones religiosas, por el otro, los Magos buscadores:

  1. Los primeros: se sienten amenazados en su ego… no salen del palacio… Las Escritura les
    sirve para confirmar sus temores y para condenar… Están perdidos sin haber salido
    nunca… Sienten que poseen la verdad y son sus guardianes…
  2. Los segundos: Buscan, interpretan y siguen las pistas que los lleven al encuentro del Niño
    Rey para adorarlo y ofrecerle regalos, para y aprender de su sencillez y para volver a sus
    tierras dando testimonio de lo que vivieron… Son capaces de salir de sus seguridades y
    hacer camino; se arriesgan… Aunque se pierden, consultan (la Palabra de Dios) y
    recuperan el camino… Buscan la verdad…

¿Yo de cuál grupo soy? Ambos buscan, pero buscan diferentes cosas, y ambos obtienen
diferentes resultados…
No todo el mundo está buscando a Jesús… Ni aun los que decimos buscarlo o conocerlo… Por eso,
hoy se nos invita a descubrir los signos que nos guían hacia Dios… Hemos de tener cuidado para
no confundirnos de estrella… Y hemos de ser conscientes de que también podemos distraernos
cuando, en vez de seguir viendo las señales, dirigimos nuestra atención hacia nuestros intereses
egoístas o miedos y vicios antiguos… ¿Cómo distinguir entre tantas estrellas la que me lleva hacia
el Niño que me hace ser libre y crecer? ¿Alcanzo a distinguir las veces en que me engaño a mí
mismo para no “ver” la estrella que me guía?

Los Magos que recordamos hoy nos enseñan cómo ponernos en marcha para seguir buscando a
Jesús en las periferias de nuestra propia vida y de la realidad que nos ha tocado vivir
El buscar el
amor de Jesús nos hace nómadas, nos dinamiza, nos hace desprendernos de nuestro “ego” y nos
transforma de guardianes en buscadores…
Nos hace compartir con todos, porque Jesús es
patrimonio de toda la humanidad
, no sólo de unos cuantos, y amanece para todos a través de
nuestras manifestaciones: cuando no somos excluyentes, cuando conducimos a otros al
encuentro del Niño en su propio pesebre, cuando acompañamos en el camino, cuando – a pesar
de nuestros miedos – ayudamos a otros a superar las amenazas a sus falsas seguridades…

PARA QUE TE ENCUENTRES CON DIOS, TE PROPONEMOS LOS SIGUIENTES EJERCICIOS PARA LA
SEMANA:

  1. Hoy, en la primera lectura, se nos dice: “levántate y resplandece…” Escribe lo que significan
    para ti esas palabras…
    También se dice: “las tinieblas cubren la tierra…” Escribe lo que significan en tu vida esas
    palabras…
    También se dice: “Levanta los ojos y mira alrededor…” Escribe lo que significan estas
    palabras en estos días para ti…
    También se dice: “cuando se vuelquen sobre ti los tesoros del mar y te traigan las riquezas
    de los pueblos…” Escribe lo que significan hoy para ti estas promesas…
    También se dice: “proclamando las maravillas del Señor…”
    Escribe una oración que sintetice tu experiencia de meditar la Palabra que el Señor te dirige
    esta semana…

    (Puedes escoger palabras de las otras lecturas para enriquecer tu meditación y oración… y
    para llevarlas a la acción…)

@arquimedios_gdl

TE INVITAMOS A FORMAR PARTE DE LOS

Comunicadores Parroquiales

Los cuales promueven la Pastoral de la Comunicación en sus Parroquias

Dirección

"En la Iglesia tenemos urgente necesidad de una comunicación que inflame los corazones, sea bálsamo en las heridas e ilumine el camino de nuestros hermanos y hermanas"

Papa Francisco

Copyright @2023 – Todos los Derechos Reservados.