upc4

Hugo Gaucín

La disciplina brota de la convicción, no de la obediencia, de la obediencia brotan conveniencias, “si hago tal cosa obtengo algo”. En nuestro ser cristianos esta idea es peligrosa, “si yo ayuno, entonces me hago merecedor del cielo”, la salvación es un Don de Dios, no algo que ganamos haciendo puntos.

 La disciplina es hacer lo que no queremos hacer, no por que alguien nos lo dice, sino porque estamos convencidos que eso es un bien para nosotros; por ejemplo: “no me gusta hacer ejercicio, pero si no lo hago no estaré sano; me gusta mucho comer comida chatarra, pero eso me puede enfermar, me gusta fumar, tomar, pero es mejor no hacerlo por mi salud”.

 Para dominarse se necesita estar convencido del por qué y para qué, y aunqué esto es meramente externo, la realidad es que la estrecha relación entre el cuerpo y el alma nos debe de hacer conscientes de cuidar estas dos dimensiones, si no estamos bien en el cuerpo no podemos estar bien en el alma, si no estamos bien en el alma, nuestro cuerpo tampoco podrá estar bien.

Ayuno y abstinencia son obligaciones que nos dicta la Iglesia de las cuales debemos obedecer convencidos que son un bien para nuestra vida aquí, y preparación de la vida eterna.

¿Cuál es la diferencia entre ayuno y abstinencia?

El ayuno consiste en hacer una comida al día, no se come entre comidas, pero se puede tomar líquidos. Por el ayuno se puede recorrer el horario común de comida un poco antes, así podemos evitar el error dañino para la salud de comer muy rápido o comer de más por la desesperación del hambre. La Iglesia determina para la abstinencia, no comer la carne de animales de sangre caliente (res, puerco, pollo). El pescado (mariscos en general) si se puede comer.

¿Qué enseña la Iglesia?

En el Código de Derecho Canónico (CIC. c.1249-1253), se dictan algunos otros elementos a considerar. En principio, todos los cristianos están llamados a hacer ayunos y penitencias, la Iglesia ha fijado algunos días para realizarlos en común, la práctica del ayuno y la abstinencia va acompañada por la oración y la realización de obras de piedad y de caridad.

Todos los viernes del año y el tiempo de cuaresma se guarda abstinencia de carne. El ayuno y abstinencia obliga el miércoles de ceniza y el viernes santo. La abstinencia obliga a los que han cumplido catorce años; el ayuno, a todos los mayores de edad, hasta que hayan cumplido cincuenta y nueve años. Además de los que quedan fuera del rango de edad de ayuno y abstinencia, no obliga el ayuno a personas con problemas mentales, a enfermos, frágiles, mamás gestantes o que están criando. Pero todos están llamados a realizar su oración y obras de misericordia.

Papa Francisco y el ayuno  
1. Ayuna de palabras hirientes y transmite palabras bondadosas 2. Ayuna de descontentos y llénate de gratitud 3. Ayuna de enojos y llénate de mansedumbre y de paciencia 4. Ayuna de pesimismo y llénate de esperanza y optimismo 5. Ayuna de preocupaciones y llénate de confianza en Dios 6. Ayuna de quejarte y llénate de las cosas sencillas de la vida 7. Ayuna de tristezas y amargura y llénate el corazón de alegría 8. Ayuna de egoísmo y llénate de compasión por los demás 9. Ayuna de falta de perdón y llénate de actitudes de reconciliación 10. Ayuna de palabras y llénate de silencio y de escuchar a los demás

@arquimedios_gdl

TE INVITAMOS A FORMAR PARTE DE LOS

Comunicadores Parroquiales

Los cuales promueven la Pastoral de la Comunicación en sus Parroquias

Dirección

"En la Iglesia tenemos urgente necesidad de una comunicación que inflame los corazones, sea bálsamo en las heridas e ilumine el camino de nuestros hermanos y hermanas"

Papa Francisco

Copyright @2023 – Todos los Derechos Reservados.