upc4

Celina María Zepeda Gutiérrez

“Quien recibe con fe el Cuerpo de Cristo se une íntimamente a Él, y en Él, a Dios Padre. Es el sacramento del amor”,

San Juan Pablo II.

El sacramento de la Eucaristía es uno de los siete sacramentos de la Iglesia católica. Eucaristía significa “acción de gracias”, y con este sacramento recibimos el pan y el vino que por obra del Espíritu Santo se ha convertido en el Cuerpo y la Sangre de Jesucristo.
Junto con el Bautismo y la Confirmación, la Eucaristía es uno de los tres sacramentos de iniciación cristiana, que además de ser fundamental para la vida católica, se nos invita a celebrarlo una y otra vez.
El Pbro. Guadalupe González López, Vicario de la Parroquia de Santa María Goretti menciona que la Eucaristía es el sacramento con el que se lleva al culmen la iniciación cristiana y el más importante, “es el culmen porque nosotros lo podemos reiterar muchas veces y en el que la fe católica profesa la presencia real de Cristo y que sirve como alimento espiritual para toda la formación de la vida cristiana… La Iglesia vive de la Eucaristía, nace de la Eucaristía, vive de la Eucaristía y la Eucaristía es esa prenda que da esperanza para la vida eterna”.
Agregó que según el Catecismo de la Iglesia Católica la Eucaristía es llamada de diferentes maneras: Misa, Comunión, asamblea Eucarística y la fracción del Pan, lo que hace referencia a la importancia de este sacramento.
LA EUCARISTÍA COMO MISA
La celebración de la Eucaristía también se llama Misa y los católicos nos reunimos en comunidad como miembros de la Iglesia para celebrarla. Es en ese momento en el que, Jesucristo se hace presente en la persona del Sacerdote, pero muy especialmente en el Pan y el Vino.

Cada celebración de la Eucaristía tiene cuatro partes principales:
1.Ritos iniciales: nos preparamos para escuchar la Palabra de Dios.
2.Liturgia de la Palabra: escuchamos y respondemos a la Palabra de Dios por medio de las lecturas de las Sagradas Escrituras. Glorificamos a Dios, oramos y escuchamos la homilía.
3.Liturgia de la Eucaristía: las ofrendas del Pan y el Vino se convierten en el Cuerpo y la Sangre de Cristo bajo su presencia real.
4.Ritos finales: el Sacerdote nos bendice y somos enviados a ser siervos de Cristo en el mundo, fortalecidos por la Palabra de Dios.

«La Eucaristía es un sacrificio de acción de gracias al Padre, una bendición por la cual la Iglesia expresa su reconocimiento a Dios por todos sus beneficios, por todo lo que ha realizado mediante la creación, la redención y la santificación» (CIC 1360)

PRIMERA COMUNIÓN
La Primera Comunión es la primera recepción de la Eucaristía, luego de completar un periodo de preparación para este momento, es cuando los católicos estamos llamados hacerlo una y otra vez.
El Derecho Canónico establece que la edad de discreción, es decir, cuando el niño comienza a razonar y distinguir aproximadamente a los 7–8 años de edad, es el momento en el que ya puede recibir el sacramento, pero antes es necesario que exista una preparación y que poco a poco vaya adquiriendo el hábito de vivir desde la Eucaristía como el alimento que fortalecerá toda su vida cristiana. Sin embargo, también los adultos que de niños no recibieron el sacramento de la Eucaristía, pueden hacerlo, para esto hay que acudir a su Parroquia e informarse sobre los programas de preparación especial.

Cada Diócesis tiene sus tiempos, pero en el caso de la Arquidiócesis de Guadalajara son alrededor de 2 o 3 años en los que el niño debe recibir una formación a través de la catequesis, en donde irá descubriendo la importancia de la Eucaristía.

La preparación de los niños para recibir por primera vez el sacramento comienza en la familia, en donde deben aprender los valores católicos y desarrollarse en la fe, es una colaboración entre los padres y la Parroquia. También es importante asistir a la Misa dominical todas las semanas y participar activamente, esto ayuda a comprender, reconocer y apreciar la liturgia para entender cómo el pan y el vino se transforman en el Cuerpo y la Sangre de Jesucristo.
El Magisterio de la Iglesia nos enseña que en el sacramento de la Eucaristía se produce una singular y maravillosa conversión de toda la substancia del pan en el Cuerpo de Cristo, y de toda la substancia del vino en la Sangre; conversión que la Iglesia católica llama transubstanciación (CIC 1376).

REQUISITOS:

  • Bautismo: es el primer sacramento que recibimos los católicos.
  • Edad de la razón: que el niño haya alcanzado entre los 7 y 9 años de edad, lo que significa que pueda razonar y comienza a tener responsabilidad moral.
  • Primera confesión: que se haya celebrado por primera vez el sacramento de la Penitencia y encontrarse en estado de gracia.

“Que el niño empiece a distinguir entre el bien y el mal, porque eso le ayudará a tener otro de los sacramentos que va ligado a la Eucaristía que es el de la Confesión, entonces es importante que alcance una educación básica”, comenta el Pbro. Guadalupe. González López, clérigo con 11 años de ministerio.

Sabemos que hay lugares en donde brindan preparación intensiva a los niños, “hay que atender a la capacidad de los niños, hay niños que tienen una capacidad grande, y a lo mejor no sería justo dejarlo que se atrasara, pero también no tomar esos cursos exprés, la cuestión es que tenemos que tomar conciencia del sacramento que se va a recibir. A veces estos cursos los toman porque el niño ya tiene 9 años, y se basan en que aprendan oraciones, más bien debe existir una preparación doctrinal y que el niño sepa la grandeza del sacramento. Hay Sacerdotes que sí lo permiten, pero no sería del todo idóneo porque en ocasiones se puede llegar a desvirtuar de la catequesis que se lleva dos años o tres, pues también un niño que se prepara en tres meses una vez a la semana, no sabemos qué tan preparado esté”, enfatizó el Sacerdote entrevistado.

CORPUS CHRISTI
Debido a su importancia, en la Iglesia tenemos un día de fiesta especial para reconocer la presencia de Jesús en la Eucaristía. La solemnidad del Santísimo Cuerpo y Sangre de Cristo, que llamamos tradicionalmente “Corpus Christi”. En ella recordamos la institución de la Eucaristía que se llevó a cabo el Jueves Santo durante la Última Cena, al convertir Jesús el pan y el vino en su Cuerpo y en su Sangre.

Esta celebración se realiza el jueves posterior a la solemnidad de la Santísima Trinidad, que a su vez tiene lugar el domingo siguiente a Pentecostés, es decir, 60 días después del Domingo de Resurrección. Sus orígenes se remontan al Papa Urbano IV, quien declaró la celebración universal de este día de fiesta en 1264. En esta fecha, los católicos festejamos con una procesión Eucarística, la Hora Santa o una adoración Eucarística con la bendición del Santísimo.
La Eucaristía es la fuente y cumbre de la vida cristiana. Celebrar este sacramento y participar activamente en Misa son aspectos esenciales para vivir nuestra fe católica.

@arquimedios_gdl

TE INVITAMOS A FORMAR PARTE DE LOS

Comunicadores Parroquiales

Los cuales promueven la Pastoral de la Comunicación en sus Parroquias

Dirección

"En la Iglesia tenemos urgente necesidad de una comunicación que inflame los corazones, sea bálsamo en las heridas e ilumine el camino de nuestros hermanos y hermanas"

Papa Francisco

Copyright @2023 – Todos los Derechos Reservados.