upc4

ARMANDO GONZÁLEZ ESCOTO

El próximo 14 de julio, la Diócesis de Guadalajara cumplirá 475 años de su fundación. Por una tradición que se remonta a la Edad Media, la Iglesia celebra sus efemérides cada 25 años, dando especial relevancia a los 50 y 100, con sus respectivos múltiplos.
La cifra inminente nos anuncia un próximo quinto centenario de la Iglesia de Guadalajara, pero ya desde ahora podríamos caracterizar cada uno de estos cinco siglos señalando aquellos hechos que, por su relevancia, fueron verdaderos acontecimientos para nuestra vida cristiana como Iglesia.
El siglo XVI fue glorioso y violento, fue también el siglo en que inició el proceso de la evangelización, el siglo de la guerra del Mixtón y de la pacificación, sin la cual ni la ciudad ni la Diócesis se habrían podido fundar, por lo menos en esas circunstancias.
El siglo XVII es un siglo de integración racial, de fortalecimiento de las estructuras parroquiales y asistenciales, es el siglo que cierra con la fundación de dos importantes instituciones, el Seminario Conciliar y el Hospital que luego llamarán de Belén, y hoy se conoce como Civil.
El siglo XVIII es el siglo del esplendor virreinal en la Audiencia de Guadalajara, es el siglo de las grandes construcciones, como fueron las magníficas iglesias de Saltillo, Lagos, Zacatecas y Aguascalientes, entre otras, y en Guadalajara el templo de Santa Mónica y el muy suntuoso de San Felipe Neri, ambos edificios serán la muestra del barroco tapatío más excelente y desarrollado. En ese mismo siglo dio inicio la tradición más célebre y permanente de la Diócesis, la visita anual de Nuestra Señora de Zapopan.

Al finalizar el siglo se fundó la Real y Literaria Universidad de Guadalajara, cuyo primer rector descansa en el camarín de la Basílica de Zapopan, inició igualmente la construcción de un nuevo edificio para el hospital de la ciudad, y la enorme mayoría de las parroquias quedó bajo el cuidado del clero diocesano. Los franciscanos conservaron Cocula, Sayula y Etzatlán. El siglo XIX fue una centuria difícil y conflictiva, pese a los grandes esfuerzos e inteligentes precauciones que el Obispo Juan Ruiz de Cabañas tomó para que el tránsito a la vida independiente careciera de traumas y rupturas. Guerras civiles sucesivas y sangrientas casi acaban con el extraordinariamente rico legado virreinal de nuestra Diócesis, la aplicación brutal de las Leyes de Reforma y el nacionalismo centralista crearon condiciones nuevas y graves riesgos para la conservación de la propia identidad diocesana.
Habrá que esperar a los primeros decenios del siglo XX para que, a pesar de la nueva persecución, la diócesis se restaure, y luego de la guerra Cristera se pueda reconstruir en todos los aspectos bajo la guía de quien ha sido, sin lugar a dudas, el Obispo más destacado, trascendente y extraordinario de Guadalajara, el señor Don José Garibi Rivera.
Pero poco servicio a Dios haríamos si nos quedáramos atorados en glorias pasadas, en vez de conquistar para Cristo el futuro.

armando.gon@univa.mx

@arquimedios_gdl

TE INVITAMOS A FORMAR PARTE DE LOS

Comunicadores Parroquiales

Los cuales promueven la Pastoral de la Comunicación en sus Parroquias

Dirección

"En la Iglesia tenemos urgente necesidad de una comunicación que inflame los corazones, sea bálsamo en las heridas e ilumine el camino de nuestros hermanos y hermanas"

Papa Francisco

Copyright @2023 – Todos los Derechos Reservados.