upc4

LA PALABRA DEL PASTOR

Cardenal Francisco Robles Ortega, Arzobispo de la Arquidiócesis de Guadalajara

Como cada año, acompañamos la visita de la Imagen de Nuestra Señora de Zapopan a Chapala. Esta visita de la Virgen María es una expresión del cuidado que tiene de nosotros, sus hijos, pero también es una revelación del cuidado paternal de Dios para nuestro bien.

Cuando hablamos del amor de la madre, hablamos de “encuentro”, de “cercanía”, de “abrazo”, de “ternura”, de “compasión”, de “cuidado”. En esta palabra podemos encerrar todo lo que una madre hace y está dispuesta a hacer por sus hijos, y en toda circunstancia.

Todas estas actitudes de parte de Dios y de parte de María para con nosotros las resumimos en la palabra “cuidado”, y esto nos compromete a ejercer un cuidado especial por todas las criaturas, comenzando por cada uno. Tenemos que cuidarnos, cuidar nuestra integridad, nuestra salud física, nuestra salud moral, y cuidarnos unos a otros.

¿Cuántos hermanos hay, en estos momentos, tirados en el camino de la vida y pasamos de largo, no los reconocemos y no los atendemos? Por eso tenemos a tantos desaparecidos, tantos ejecutados, tantos jóvenes involucrados en el mundo de la droga y del mal, enfermos sufriendo porque ni siquiera tienen los medicamentos necesarios para curarse.

Hay, en este momento de nuestra patria, muchos hombres y mujeres sufriendo, y nosotros nos debemos sentir interpelados a cuidar de ellos.

Muchas veces, quienes tienen esta misión, porque fueron favorecidos por el voto popular, y tienen el deber de cuidarnos, están más ocupados en cuidar su postura política, empeñados en cuidar su partido y su puesto; en cuidar y asegurar su futuro, en lugar de cuidar a los ciudadanos.

Se preocupan solo por cuidar sus intereses económicos, su dinero.

Pero todavía va más allá el cuidado que nos ofrece Dios y la Virgen de Zapopan, y se refiere al cuidado de la Casa Común, el cuidado del ambiente, de la naturaleza.

El cuidado divino exige nuestro compromiso de responsabilizarnos todos en la Casa Común, en atender a la naturaleza. María intercede para que cuidemos el agua, pero nosotros tenemos la responsabilidad de cuidar el ambiente que propicie la bendición de la lluvia.

¿Qué vamos a hacer cuando terminemos de talar los montes? Sabemos que en la cadena de las causas de la falta de lluvia está la tala despiadada de los montes, y si sigue así, no vamos a tener más que sequias en áreas prolongadas de nuestro país.

Por toda esta situación, sus hermanos, los Obispos, queremos invitarlos a una experiencia de profunda oración por la reconciliación en la justicia, y para que haya paz entre todos.

Que hagamos a un lado actitudes de indiferencia ante todos los que están caídos en el camino de la vida y que nos veamos como hermanos, nos reconciliemos y hagamos un México de paz. El país necesita entrar en este proceso, en esta dinámica de pacificación.

¿A dónde vamos a parar si ahondamos cada vez más la separación entre grupos en nuestro país?, a ninguna parte, sino a la desgracia de la mayor parte de los que habitamos este país. Necesitamos trabajar para construir relaciones de cuidado de unos con otros, y de verdadera paz.

@arquimedios_gdl

TE INVITAMOS A FORMAR PARTE DE LOS

Comunicadores Parroquiales

Los cuales promueven la Pastoral de la Comunicación en sus Parroquias

Dirección

"En la Iglesia tenemos urgente necesidad de una comunicación que inflame los corazones, sea bálsamo en las heridas e ilumine el camino de nuestros hermanos y hermanas"

Papa Francisco

Copyright @2023 – Todos los Derechos Reservados.