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PBRO. EDUARDO MICHEL FLORES

Hace un tiempo vino un joven a buscarme y al encontrarme me preguntó: “Padre, ¿Qué dice la Iglesia acerca de los tatuajes?”, yo le dije: “¿Por qué me preguntas eso?, entonces él me dijo: “Es que varios de mis amigos se han tatuado y me están insistiendo en que yo también lo haga, pero yo les pregunté a mis padres si podía tatuarme y ellos me dijeron que no, que eso entrañaba un riesgo para la salud y que además era malo, me dijeron que le preguntara a un sacerdote, por eso vine a preguntarle”.
Entonces yo le dije: “Lo que te dicen tus padres es verdad, porque es una realidad que los tatuajes entrañan un riesgo de salud por muchos motivos, porque los tatuajes se realizan con agujas y tinta que va a entrar a tu cuerpo, cuando uno va a los lugares en los que tatúan lo primero que salta a la vista muchas veces, es la falta de higiene y asepsia en las personas que los realizan, obviamente eso expone a los que se tatúan a la transmisión de enfermedades, incluso la piel se puede irritar o pueden surgir alergias por ese motivo, un riesgo más es la deformidad que puede un tatuaje dejar en la piel.


La Iglesia nos enseña el quinto mandamiento de la Ley de Dios, que dice: ‘No matarás’, nos exhorta no solo a no atentar contra la vida de otro ser humano, sino también, entre otras cosas, a cuidar con solicitud nuestra salud, y eso incluye la salud de la piel, además todavía hay que añadir que muchos de los lugares en los que se ponen los tatuajes tienen imágenes relacionadas con satanismo, violencia, obscenidad, trato denigrante a la mujer, ¿te atrae sumarte a eso?”, entonces él me respondió: “No padre, definitivamente yo no quiero eso, le agradezco que me haya hecho ver las consecuencias que conlleva un tatuaje, definitivamente no me lo haré”.


El tema de los tatuajes no se menciona directamente en la Biblia, ni en los documentos oficiales del Magisterio de la Iglesia. Sin embargo, la Iglesia enfatiza la importancia de tratar el cuerpo como un regalo sagrado de Dios, que debe ser cuidado y respetado. Uno de los argumentos en contra de los tatuajes es que causan un daño significativo al cuerpo, y si se hacen con motivaciones poco sanas o pecaminosas es todavía peor.

Por ejemplo, si un tatuaje promueve la obscenidad, la violencia, la blasfemia, o el satanismo, esto sería contrario a los principios cristianos. Además la Iglesia enseña también que es moralmente inaceptable que una persona se mutile voluntariamente algún órgano de su cuerpo solo por placer, solo sería moralmente aceptable la mutilación de un órgano por razones de salud, y solo para salvaguardar la vida, por eso cuando una persona se autolesiona o se somete a la mutilación de sus órganos sin una justificación médica la Iglesia considera que esto es contrario integridad física y moral que Dios ha dado a cada ser humano, la autodestrucción deliberada del cuerpo se considera una falta de respeto hacia uno mismo y hacia la vida que Dios nos ha dado, y dado que la piel se considera el órgano más grande de nuestro cuerpo, mutilarla solo por gusto es una falta que se debe señalar.

Si una persona está pensando en ponerse un tatuaje debe buscar antes el consejo espiritual de un sacerdote. Se recomienda a los católicos que reflexionen sobre las consecuencias de sus decisiones y busquen la guía y el discernimiento en su vida de fe. Siempre es útil hablar con un director espiritual si se tienen dudas o inquietudes sobre cuestiones morales o éticas relacionadas con los tatuajes.


Que Dios los bendiga, nos leemos la próxima semana.

@arquimedios_gdl

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