upc4

I DOMINGO DE ADVIENTO

Pbro. J. Jesús Suárez Arellano

IDEAS PARA EL CELEBRANTE
Durante este tiempo de Adviento nos confrontamos con una pregunta vital: ¿Qué espacio estoy dejando a Cristo en mi vida? ¿Estoy de acuerdo con su mensaje?

Es verdad que Él ya está entre y en nosotros, pero, ¿hago lo posible por reconocerlo en las muchas formas en que se hace presente: en nuestro prójimo, en la naturaleza, en los acontecimientos de la vida, incluso en nuestros problemas, en la vivencia de los sacramentos y hasta en sus silencios?

Tenemos que volvernos vigilantes para captar su presencia, no sólo en nuestro pequeño mundo, sino también en la Iglesia y en el ancho mundo…

A veces, soñamos con en un mundo futuro bello, hermoso, sin problemas, preocupaciones o sufrimiento… Y, aunque sabemos que nuestro mundo nunca llegará a ser tal paraíso, el Adviento nos recuerda que debemos vigilar y trabajar con Jesús para que su estilo de vida llegue a todos los rincones de nuestro mundo y nuestras vidas, así, lucharemos contra el mal a nuestro alrededor, descubriremos el valor redentor del dolor y todo será mejor para todos…

Dejemos que Cristo nos colme con su amor transformador, fuerza y su esperanza…

SALUDO
La gracia y la paz de parte de Dios nuestro Padre y de Jesucristo el Señor estén con todos ustedes.  R/ Y con tu espíritu.

ACTO PENITENCIAL
En un momento de silencio, reflexionemos: ¿Esperamos vigilantes la llegada del Señor? ¿Lo buscamos?  Y, cuando lo encontramos, ¿lo mostramos a otros?  (Pausa)

  • Señor Jesús, despierta tu poder y ven en nuestra ayuda.  R/. Señor, ten piedad.    
  • Cristo Jesús, recupéranos para ti, que tu rostro brille sobre nosotros y así seremos salvos.  R/. Cristo, ten piedad.
  • Señor Jesús, nunca te abandonaremos de nuevo.  Danos vida, para que invoquemos tu nombre.  R/. Señor, ten piedad.

Ten misericordia de nosotros, Señor, y borra todos nuestros pecados.  Muéstranos tu rostro y llévanos a la vida eterna.  Amén.

ORACIÓN INICIAL
Dios, Señor nuestro, que enviaste a tu Hijo a vivir entre nosotros, aunque nosotros somos poco conscientes de su presencia e, incluso, a veces, lo ocultamos a los demás.
Te pedimos que nos ayudes a reconocerlo y que nos comprometamos a construir un mundo y un reino de paz y amor, una sociedad más humana, pacífica, justa y fraterna.
Te lo pedimos por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que contigo vive y reina en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.  R/ Amén.


LECTURAS

Isaías 63, 16b-17. 19c; 64, 2b-7: En nombre de su pueblo sufriente, fracasado y arrepentido, el profeta invoca a Dios para que salga a su encuentro y los redima… También nosotros digamos: somos de arcilla y Tú el alfarero… ¡Ven a purificarnos Señor!

Salmo 79: Con el salmista pidamos a Dios: Escucha, resplandece, sálvanos, vuélvete, mira, fíjate, visítanos, protégenos, danos vida… y le prometemos: No nos alejaremos de ti…

1 Corintios 1, 3-9: Pablo ve a los cristianos unido ya con Cristo y enriquecidos de sus dones, sin embargo, anhelan su retorno final… Por eso debemos mantenernos firmes…

Marcos 13, 33-37: Los cristianos hemos de vivir plenamente, velando y vigilando, pues no sabemos cuándo “volverá el Señor”… Y debemos descubrirlo en la gente, en los acontecimientos de la vida y hasta en la muerte…


ORACIÓN DE LOS FIELES
Pidamos al Señor Jesús que nos dé la gracia de estar atentos para descubrir su presencia y que contribuyamos para que su salvación llegue a todo el mundo.  Y digámosle después de cada petición: R/ ¡Ven, Señor, a salvarnos!

  1. Enriquece a tu Iglesia con mucha ternura, Señor, para que muestre tu camino a todos los que te buscan, acoja con compasión a los pecadores y sea refugio y defensora de los pobres.  Oremos.
  2. Enriquece con tu sabiduría a sus pastores de nuestro mundo, Señor, para que trabajen eficazmente por la paz y la justicia en sus respectivas naciones y a nivel internacional.  Oremos.
  3. Enriquece a los que aún en el sufrimiento esperan en ti, Señor, para que perciban cuánto los amas y para que puedan encontrar hermanos llenos de compasión y comprensión.  Oremos.
  4. Enriquece con tu espíritu de fidelidad, Señor, a los matrimonios que se estén distanciando, a los sacerdotes y religiosos que hayan perdido el sentido y la dirección en su vida, a los amigos frustrados en su confianza y mutuo apoyo.  Oremos.
  5. Enriquece nuestras comunidades con tu amor, Señor, para que nos respetemos y apreciemos los unos a los otros, estemos unidos en la diversidad de dones y atentos a las necesidades y expectativas de  los demás.  Oremos.

Señor Jesucristo, tú has venido ya  a renovarnos a nosotros y a nuestro  mundo.  Sé nuestra alegría, nuestra paz y nuestra esperanza, ahora y por los siglos de los siglos. Amén.

INVITACIÓN A ORAR CON EL PADRENUESTRO
Oremos a Dios, nuestro Padre y Pastor, unidos con las palabras y los sentimientos que su Hijo Jesucristo nos compartió.  R/. Padre nuestro…

INVITACIÓN A LA COMUNIÓN
Éste es Jesucristo, el Señor, el que era, el que es y el que vendrá, esperanza y salvación de todos.
Dichosos nosotros que podemos nutrirnos con el alimento que es el Dios-con-nosotros.  R/ Señor, yo no soy digno…

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Oh Dios y Padre nuestro,
¡qué bueno ha sido estar aquí con tu Hijo y recibir de él aliento para nuestra esperanza!
Ayúdanos a llevar a nuestro mundo frío el calor de su amor, de su compasión y salvación, para que llegue el día en el que todos podamos reconocer entre nosotros la presencia de tu Hijo Jesucristo, nuestro Señor.

BENDICIÓN / DESPEDIDA
Hermanos: Hoy reflexionamos que el adviento es el tiempo en que, entre otras cosas, recordamos que el Señor Jesús ya vino… Y, por eso, hay que renovar su venida en cada uno de nosotros y en el mundo…
¿Dónde está su reino entre nosotros? ¿Cómo puede la gente percibir, a través de nosotros, si él está aquí? ¿Pueden nuestros hermanos verlo en nosotros y en nuestras comunidades?
Esto es lo que el Señor está esperando  de nosotros…
El Señor está esperando que activemos su amor y su justicia entre nosotros… Él no lo hará solo, lo hará con nosotros…
Que Dios venga y nos active con su bendición.

Para ello, que la bendición de Dios todopoderoso, Padre, Hijo y Espíritu Santo descienda sobre ustedes y los acompañe siempre.  Amén.

@arquimedios_gdl

TE INVITAMOS A FORMAR PARTE DE LOS

Comunicadores Parroquiales

Los cuales promueven la Pastoral de la Comunicación en sus Parroquias

Dirección

"En la Iglesia tenemos urgente necesidad de una comunicación que inflame los corazones, sea bálsamo en las heridas e ilumine el camino de nuestros hermanos y hermanas"

Papa Francisco

Copyright @2023 – Todos los Derechos Reservados.