upc4

LIBRES Y RESUCITADOS CON CRISTO

Pbro. J. Jesús Suárez Arellano

Introducción General por el Celebrante o el Comentador:

Nota: Ya que hay una introducción por el Celebrante Presidente para cada parte de la celebración de esta noche, un ministro apropiado pudiera dar la siguiente introducción general al principio del servicio.

La realidad del misterio total de Pascua es tan asombrosa y real para nosotros que la tenemos que re-vivir no solo como un acontecimiento del pasado, sino como algo presente y real que nos afecta a nosotros hoy.

Esta noche, pues, celebramos el acontecimiento capital y central para la cristiandad: La liberación del pueblo de Dios de la esclavitud del pecado, de forma que los hombres pueden entrar en la nueva y eterna Alianza por la que Dios, por su propia iniciativa,  vincula a su pueblo consigo mismo en una profunda unión de vida y amor. 

En favor del pueblo, en el Antiguo Testamento, Dios vio las dificultades que los judíos sufrían en su situación de esclavitud en Egipto, los liberó y selló con ellos la Alianza por medio de Moisés, en el Monte Sinaí. 

En favor nuestro, como cristianos, Dios vio nuestra esclavitud al pecado y nuestra incapacidad para deshacernos de él. Así envió a Jesús, su propio Hijo, para hacernos libres por su muerte en la cruz en el Monte Gólgota y por su resurrección. Ahora somos un pueblo libre, capaz de proveer amor, servicio y justicia. Celebramos esta libertad y esta Nueva Alianza esta misma noche.

Hermanos y hermanas, esto es lo que intentamos re-vivir en esta celebración Pascual. Ésta es nuestra celebración mayor, pues es la celebración de vida y alegría.

PRIMERA PARTE: LA LUZ

Introducción por el Celebrante

Querido Pueblo de Dios: Al principio de la celebración de la Pascua judía el más joven de la familia o del grupo preguntaba: “¿Por qué es esta noche tan diferente de otras noches?”, y el cabeza de familia respondía: “Esta noche tenemos una celebración muy especial, porque una vez, hace muchísimos años, éramos esclavos bajo el Faraón de Egipto, pero Dios, el Señor, nos hizo libres y condujo a su pueblo fuera de Egipto con alegría”.  Cuando nosotros, los cristianos, nos preguntamos esta noche: “¿Por qué celebramos en la oscuridad de la noche?”, respondemos: “Comenzamos nuestra celebración en la oscuridad, porque una vez éramos esclavos de la oscuridad del pecado, pero el Señor, Jesús, nos ha hecho libres muriendo por nosotros en la cruz. Pero en la noche de Pascua Jesús resucitó de entre los muertos y nos trajo nueva vida, la vida del Resucitado. Allí nos hizo nuevo pueblo escogido de Dios y vino a ser nuestra luz para conducirnos a la tierra prometida”.  Por eso encendemos el fuego y el Cirio Pascual mientras cantamos nuestra alabanza y acción de gracias a Dios.

Después se bendice el fuego, se enciende el Cirio Pascual, se hace la procesión a la Iglesia y se canta el Pregón Pascual.

SEGUNDA PARTE: LITURGIA DE LA PALABRA

Introducción por el Celebrante

Escuchamos ahora la Palabra de Dios con oídos y corazón abiertos y con gran alegría. Esta noche la Palabra de Dios habla de la liberación del pueblo de Dios, antiguo y nuevo, y por lo tanto, de cómo también nosotros hemos sido liberados por la muerte y resurrección de Jesús.

Nota: Las siete lecturas del Antiguo Testamento pueden reducirse a tres. Pero en tal caso, Éxodo 14, sobre el paso de Israel hacia la Tierra prometida, debería estar siempre entre las seleccionadas. Nosotros, en estos subsidios litúrgicos, hemos seleccionado cuatro de ellas, para dar más opciones.

Primera Lectura (Gn 1,1-31; 2,1-2): El Hermoso Poema de la Creación

En este primer acto de salvación, Dios creó el orden desde el caos, y la luz desde las tinieblas. Creó al hombre y a la mujer a su imagen y semejanza, y les confió

Segunda Lectura (Ex 14,15-15,1): Pasando a través del Agua hacia la Libertad

Esta es la historia de la noche de la liberación de Israel. Dios condujo a su pueblo de la esclavitud a la libertad a través de las aguas salvadoras del Mar Rojo, e hizo una Alianza con él.  Nosotros entraremos a gozar de la libertad de Cristo por medio de las aguas del bautismo.

Tercera Lectura (Is 55,1-11): Invitación al Paraíso Recuperado

Si buscamos al Señor, él nos regenerará con su libre don de gracia y sellará con nosotros una nueva Alianza. Así, entonces, podremos ser sus testigos para todas las naciones y podremos llevarlas a Dios. 

Cuarta Lectura (Ez 36:16-28): Un Nuevo Pueblo con un Nuevo Corazón

Cuando durante el exilio los judíos se arrepienten de su infidelidad, Dios promete purificar a su pueblo de sus pecados. Llegarán a ser un nuevo pueblo, con un nuevo corazón, viviendo en una nueva Alianza de amor. Nosotros somos ese pueblo de la Nueva Alianza purificado en el bautismo.

Introducción antes del Gloria y de la Oración Colecta

Los cirios del altar se encienden ahora, ya que ahora proclamaremos Palabra de Dios tomada del Nuevo Testamento, en el que Cristo es nuestra luz.

Lectura del Nuevo Testamento (Rom 6,3-11): Resucitados con Cristo.

Nosotros llegamos a participar de la muerte y resurrección de Cristo por medio del bautismo; allí adoptamos la lucha contra el pecado y comenzamos a vivir la vida de Cristo.

Evangelio del año C (Lc 24,1-12): ¡El Señor Está Vivo y Resucitado!

Las mujeres discípulas de Jesús encuentran la tumba vacía y no saben qué pensar. El ángel les anuncia que el Señor está vivo y resucitado. A los apóstoles les resulta difícil creer. Sin embargo, con ellos, nosotros tenemos que ser testigos del Señor Resucitado.

TERCERA PARTE: LA LITURGIA DEL BAUTISMO

Nota: Si no hay bautismos ni se bendice la pila bautismal, las letanías de los santos se omiten, y se hace inmediatamente la bendición del agua, seguida de la renovación de las promesas del bautismo. 

RENOVACIÓN DE LAS PROMESAS BAUTISMALES

Introducción por el Celebrante

Hermanos y hermanas en Cristo:

En esta hermosa noche recordamos la muerte y resurrección de nuestro Señor Jesucristo. Muriendo destruyó la muerte para nosotros, resucitando a una nueva vida ha afirmado nuestra propia vida. En el bautismo hemos muerto con él al pecado, pero no hemos ganado todavía todas nuestras batallas contra el mal, y la vida de Dios en nosotros no ha llegado todavía a florecer plenamente. Por eso la Iglesia nos invita ahora a rechazar de nuevo todo lo que va contra la Alianza de amor y, como lo hicimos en el bautismo, a prometer vivir conforme a su ley de servicio, bondad y amor. Renovemos, pues, nuestras promesas bautismales.

ORACIÓN DE LOS FIELES

Oremos a Dios nuestro Padre, que ha resucitado a Jesús de entre los muertos, y digámosle: R/ Señor, danos nueva vida, por tu Hijo Resucitado.

–    Por todos nuestros hermanos que han sido bautizados esta noche, y por todos los cristianos veteranos, para que permanezcamos fieles a nuestras promesas bautismales en todas las circunstancias de nuestra vida, roguemos al Señor: R/ Señor, danos nueva vida, por tu Hijo Resucitado.

–    Por todos los que sufren y por los agonizantes, para que su esperanza y fortaleza sea Jesús mismo, quien, a través y más allá de la muerte, ha construido para nosotros un camino de nueva vida, roguemos al Señor: R/ Señor, danos nueva vida, por tu Hijo Resucitado.

–    Por todos los desalentados y desilusionados en la vida,  a causa de sus experiencias dolorosas, para que no permanezcan obsesionados por el pasado desagradable, sino que esperen con ilusión el futuro con sus nuevas perspectivas y oportunidades, roguemos al Señor: R/ Señor, danos nueva vida, por tu Hijo Resucitado.

–    Por todos los que se han comprometido a servir atendiendo a las necesidades de los otros, para que mantengan su fe en un mundo mejor en el que paz y justicia no sean palabras vacías, sino realidades palpables, roguemos al Señor: R/ Señor, danos nueva vida, por tu Hijo Resucitado.

–    Por todos nosotros reunidos aquí en la alegría de la Pascua, para que seamos hombres y mujeres felices y risueños, porque sabemos que Dios nos ama, y también para que irradiemos este amor los unos a los otros, roguemos al Señor:  R/ Señor, danos nueva vida, por tu Hijo Resucitado.

Oh Dios y Padre nuestro: Tú nos llamas hijos tuyos y es lo que realmente somos. Haz que cooperemos contigo con gratitud en las obras de tu amor creativo y servicial, y que esperemos con anhelo y con esperanza la felicidad sin fin a nosotros prometida en Jesucristo nuestro Señor.

INVITACIÓN AL PADRE NUESTRO

Ya que somos hijos e hijas del Padre por el bautismo.  Que la alegría del Espíritu clame desde dentro de nosotros con las mismas palabras de Jesús.  R/ Padre Nuestro…

INVITACIÓN A LA COMUNIÓN

Éste es Jesús, nuestro Señor resucitado, que dijo a sus apóstoles, y nos dice de nuevo a nosotros esta noche: “Yo soy el pan de vida.  Quienes comen mi carne y beben mi sangre tienen vida eterna y yo viviré en ellos”.

Con esta clara fe, acerquémonos a la mesa del Señor.  R/ Señor, no soy digno…

Despedida y Bendición

Hermanos: ¡Qué experiencia única de alegría si hemos revivido realmente esta noche santa lo que hemos llegado a ser por medio de la resurrección de Jesucristo!

Queremos mantenernos viviendo en la esperanza y felicidad de un pueblo que ha resucitado por encima del mal y del pecado, y se esfuerza por vivir para favorecer todo lo bueno, justo y bello.

Que la bendición de Dios todopoderoso y amoroso, Padre, Hijo y Espíritu Santo descienda sobre ustedes y les acompañe siempre.  R/ Amén.

SÁBADO SANTO

MONICIONES PARA LA VIGILIA PASCUAL

Primera parte: 

Lucernario: bendición del fuego, procesión y pregón pascual.

EN EL ATRIO DEL TEMPLO

Monición Inicial

Nos hemos reunido para vivir junto con Jesús su paso de la muerte a la vida, venciendo así a la muerte y al pecado, ganando para nosotros un lugar con Él en el reino de los cielos.

Monición a la Bendición del fuego

Ha llegado el momento de la bendición a este fuego que representa la vida de Dios manifestada a los hombres en una luz plena en medio de nuestra noche de pecado y muerte. Por medio de Cristo, Dios nos ha comunicado la claridad de su vida.

Monición a la Procesión

Comenzamos la solemne procesión, para recordar que el Señor aleja con su luz las tinieblas de nuestras vidas y del mundo entero. Iluminados por la luz de Cirio Pascual, seguiremos a Cristo que sale resplandeciente del sepulcro y, a la luz de su triunfo, nos disponemos a inaugurar las fiestas pascuales.

EN EL TEMPLO

ENTRADA

Hermanos nos hemos reunido en esta noche Santa, expectante nuestro corazón aun entristecido tras la muerte de Jesús, esboza una luz de esperanza, no podemos quedarnos ahí, Cristo Resucito, por eso hoy con toda la Iglesia en el mundo vitoreamos a aquel que vive y habita en medio de nosotros, Cristo el Señor, dispongámonos ahora a vivir esta celebración Litúrgica. Demos inicio a ésta celebración poniéndonos de pie.

MONICIÓN AL PREGÓN PASCUAL:

El corazón de la Iglesia, al verse iluminada por el resplandor de tanta luz, estalla en un himno de alegría y de acción de gracias, pregonando las maravillas que Dios realizó y va a realizar esta noche: llenos de alegría aclamemos a Cristo, nuestra vida.

Segunda parte:

Liturgia de la Palabra: la Iglesia proclama y medita las maravillas que Dios ha hecho en favor de su pueblo.

MONICION ÚNICA

Tu palabra Señor es Espíritu de Vida. Aquí a través de estos relatos se ponen de relieve los misterios de nuestra salvación, Dios ha caminado en medio de un pueblo y se sigue manifestando hoy. Escuchemos a Dios que nos habla a nuestro corazón.

(Después de la Séptima lectura y su salmo)

MONICIÓN AL GLORIA:

Antes de escuchar el anuncio de esta vida nueva, cantemos el Gloria y alabemos a nuestro Dios, y a Jesucristo, el único camino, la única verdad, el único Señor.

MONICIÓN A LA EPÍSTOLA:

San Pablo en la epístola nos indica el significado del Misterio Pascual: Muerte y Resurrección de Cristo; muerte y resurrección de los bautizados que se unen a Cristo.

MONICIÓN AL ALELUYA

(Antes del Evangelio)

Escuchemos la proclamación de la Buena Nueva: ¡¡¡Cristo ha Resucitado!!!, y cantemos ahora el Aleluya con sencillez, manifestando como Iglesia la verdadera alegría pascual.

Tercera parte: El Bautismo de los fieles

MONICIÓN A LA LITURGIA BAUTISMAL

El Agua, creación maravillosa de Dios, nos hace en el signo del bautismo creaturas nuevas renacidas del costado de Cristo, ahora participamos con el plenamente de su muerte y de su resurrección.

RENOVACIÓN DE LAS PROMESAS BAUTISMALES

Terminada la ceremonia de la bendición del agua, todos se ponen de pie y teniendo en sus manos las velas encendidas hacen la renovación de las promesas del bautismo.

El sacerdote se dirige a la comunidad para invitarlos a renunciar a satanás y profesar nuestra fe.

¿Renuncian ustedes al pecado para vivir en la libertad de los hijos de Dios?

Todos: Sí, renuncio.

¿Renuncian a todas las seducciones del mal para que el pecado no los esclavice?

Todos: Sí, renuncio.

¿Renuncian a Satanás, padre y autor de todo pecado?

Todos: Sí, renuncio.

¿Creen ustedes en Dios, Padre todopoderoso, creador del cielo y de la tierra?

Todos: Sí, creo

¿Creen en Jesucristo, su Hijo único y Señor nuestro, que nació de la Virgen María, padeció y murió por nosotros, resucitó y está sentado a la derecha del Padre?

Todos: Sí, creo

¿Creen en el Espíritu Santo, en la santa Iglesia católica, en la comunión de los santos, en el perdón de los pecados, en la resurrección de los muertos y en la vida eterna?

Todos: Sí, creo.

El sacerdote rocía al pueblo con el agua bendita, mientras todos cantan:

ORACIÓN DE LOS FIELES

A cada petición respondemos: R/ Señor, danos nueva vida, por tu Hijo Resucitado.

1.-    Por todos nuestros hermanos que han sido bautizados esta noche, y por todos los cristianos veteranos, para que permanezcamos fieles a nuestras promesas bautismales en todas las circunstancias de nuestra vida.  Roguemos al Señor.  R/ Señor, danos nueva vida, por tu Hijo Resucitado.

2.-   Por todos los que sufren y por los agonizantes, para que su esperanza y fortaleza sea Jesús mismo, quien, a través y más allá de la muerte, ha construido para nosotros un camino de nueva vida.  Roguemos al Señor.  R/ Señor, danos nueva vida, por tu Hijo Resucitado.

3.- Por todos los desalentados y desilusionados en la vida, a causa de sus experiencias dolorosas, para que no permanezcan obsesionados por el pasado desagradable, sino que esperen con ilusión el futuro con sus nuevas perspectivas y oportunidades.  Roguemos al Señor: R/ Señor, danos nueva vida, por tu Hijo Resucitado.

4.- Por todos los que se han comprometido a servir atendiendo a las necesidades de los otros, para que mantengan su fe en un mundo mejor en el que paz y justicia no sean palabras vacías, sino realidades palpables.  Roguemos al Señor.  R/ Señor, danos nueva vida, por tu Hijo Resucitado.

5.- Por todos nosotros reunidos aquí en la alegría de la Pascua, para que seamos hombres y mujeres felices y risueños, porque sabemos que Dios nos ama, y también para que irradiemos este amor los unos a los otros.  Roguemos al Señor.  R/ Señor, danos nueva vida, por tu Hijo Resucitado.

Cuarta parte: Liturgia Eucarística

MONICIÓN A LA LITURGIA EUCARÍSTICA

Llegamos a la liturgia eucarística en el que Jesús resucitado se hará presente entre nosotros con los signos que nos dejó: el pan y el vino. Con alegría celebramos la Eucaristía de Pascua.

OFERTORIO

Las ofrendas de pan y vino que presentamos al Señor serán el Cuerpo y la Sangre de Jesús Resucitado, nuestro Salvador. La alegría ha de desbordarse ahora pues iniciamos la Eucaristía de la Pascua de Resurrección, momento fundamental de nuestra fe.

COMUNION

Con Cristo hemos muerto y hemos resucitado, comiendo su cuerpo y su sangre tenemos vida en Él, acerquémonos a recibir a aquel que en la pobreza del pan y del vino late y vive con toda su divinidad.

@arquimedios_gdl

TE INVITAMOS A FORMAR PARTE DE LOS

Comunicadores Parroquiales

Los cuales promueven la Pastoral de la Comunicación en sus Parroquias

Dirección

"En la Iglesia tenemos urgente necesidad de una comunicación que inflame los corazones, sea bálsamo en las heridas e ilumine el camino de nuestros hermanos y hermanas"

Papa Francisco

Copyright @2023 – Todos los Derechos Reservados.