upc4

José de Jesús Parada Tovar

La Generación 1963-1978 del Seminario Conciliar de Señor San José fue muy numerosa en su arranque: 286 niños, adolescentes y jóvenes ingresaron, en noviembre de hace 60 años: seis al Seminario Auxiliar de Totatiche; 20 al de Zapotlán el Grande; 44 al de San Juan de los Lagos, uno al Instituto de Vocaciones Tardías; 52 a la Casa de San Martín en Guadalajara, y el grupo mayor, de 163, a la Casa de Tapalpa que, inaugurada como centro de estudios del Seminario Menor en 1961, por última vez cumpliría esa función albergando a los de primer ingreso. De aquel total, llegaron al Sacerdocio Ministerial, para sumarse al Clero de la Arquidiócesis, 37 nuevos Presbíteros tras 15 años de formación.
Pues bien, para rememorar aquel emotivo acontecimiento con gratitud y alegría, casi un centenar de ex alumnos del Seminario Diocesano, incluyendo compañeros de generaciones aledañas, convergieron el sábado 18 de noviembre en el Seminario Menor, teniendo como acto central la Santa Misa, presidida por uno de los pocos Padres Formadores sobrevivientes de aquellos ayeres: el Arzobispo Emérito de Acapulco, D. Felipe Aguirre Franco, invitado especial a propósito de sus ya muy próximos 90 años de edad y 50 de Obispo. Concelebraron con él 15 Sacerdotes de aquel grupo y de otros inmediatos.
SOLEMNE EUCARISTÍA
De verdad los festejandos le imprimieron gran seriedad y organización al acontecimiento conmemorativo mediante preparativos desde meses anteriores. Particular relieve le concedieron a la Concelebración. Y es que, partitura en mano, la asamblea de fieles, complementada por familiares, pudo participar, cantando las partes del “pueblo”, la hermosa Misa Choralis, del autor Licinio Refice, que mucho se acostumbró desde los primeros años de formación seminarística, y que esta vez la armonizó el Coro “Guido de Arezzo”, integrado por egresados de la Escuela Superior Diocesana de Música Sagrada, y magistralmente dirigido por el Maestro Roberto Gutiérrez Ramírez, compañero ex seminarista de la Generación 63.
Concelebraron con el Prelado: Monseñor Primitivo López Alonso, el Canónigo Catalino Quiroz Pinedo y los Padres Juan Castañeda Contreras, J. Jesús Cuéllar Alba, Elías de la Torre Quintero, Ramón Delgado Zepeda, David González Reynoso, Domingo Lamas Figueroa, Roberto Ramos Godínez, Arturo Velázquez Rivas, Miguel Gutiérrez García, J. Guadalupe Hernández, Juan David Ramírez Pérez, Ignacio Ramos Puga y Benjamín Sánchez; (los últimos cinco, de la Diócesis de San Juan de los Lagos).
Antes de la Bendición, el Padre Arturo Velázquez, de su propia inspiración, leyó un bello poema, dedicado a Santa María de Guadalupe como “Madre de las madres buscadoras”, a propósito del sensible y gravísimo problema nacional de los desaparecidos. A su vez, Enrique Ramírez Jara leyó un saludo y mensaje del compañero ausente Víctor de Loera Priego, instando vehementemente al laicado, y en especial a los millares de ex levitas, a insertarse en el apostolado y tareas de evangelización para ser fermento de la Sociedad y en la vida de la Iglesia.
EL CONSAGRADO TRAYECTO
De entrada, el Arzobispo Felipe Aguirre se mostró complacido de encabezar esta efeméride. Y, si bien, admitió que se siente “frágil y vulnerable”, recalcó que “siempre resulta gratificante el reencuentro”, sobre todo en el contexto de reafirmar la Fe. Luego, durante la Homilía, repasó sucintamente sus 65 años sacerdotales: “Después de mis primeros 13 años de ministerio como Prefecto y Maestro en el Seminario Menor, me alcanzó la ley de la vida: la dolorosa separación, pero aceptando que no puede haber realización sin separación.
“En casi dos años como Párroco y Decano en La Barca aprendí a ser Pastor, muy en sintonía con la renovación que exigía el Concilio Vaticano Segundo. Enseguida fui enviado a la Diócesis de Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, para apoyar a su primer Obispo, D. José Trinidad Sepúlveda Ruiz Velasco, en la Catedral y en el Seminario.
A los dos años, tanto él como el Delegado Apostólico me sorprendieron con el inesperado nombramiento de Obispo Auxiliar.
“Ahí experimenté -continuó el predicador- la pesada carga que sobre el lomo del Obispo deposita Dios; es el trabajo duro de la Iglesia. No obstante, gracias a Él, siempre conté con un Clero unido, tanto en Tuxtla en mis primeros 14 años de Auxiliar y 13 de Titular, como en los 10 años siendo Arzobispo de Acapulco”.
Y, al mencionar este último destino pastoral y aludir a la catástrofe natural por el Ciclón “Otis”, el Metropolitano Emérito asentó: “Un pueblo sin historia, sin identidad ni unidad, pierde su esencia. Y Acapulco tiene esas características. Como el más importante Puerto mexicano del Pacífico, sirvió de embarcadero no nomás de mercancías, sino de misioneros, y de ahí zarpó San Felipe de Jesús a Manila. Hoy en día su situación, igual en la Costa Chica que en el área metropolitana acapulqueña y en la Costa Grande, existe una realidad deslumbrante: convive una población residente con la visitante, una gran porción laborante y otra propiamente mendicante, en extrema pobreza”. Por cierto, en su reciente Asamblea Plenaria, los Obispos mexicanos aceptaron que cada una de las Diócesis del país “amadrine”, con asistencia material y económica, a cada una de las Parroquias de esa jurisdicción guerrerense.
Verdaderamente animado y fraterno culminó el convivio conmemorativo con intervención de un magnífico Mariachi del mero Cocula, por cortesía del ex seminarista Alberto Arath Ibarra, en tanto que otro condiscípulo, Rafael Aguirre Arámbula, patrocinó la suculenta y famosa birria de La Barca. Quedó manifiesto el empeño y participación de todos los antiguos compañeros, así como el acierto y reconocimiento del equipo coordinador, que integraron, aparte de los ya mencionados, Juan Nepomuceno Sánchez Botello, Eduardo Rodríguez Plascencia, Gerardo de la Torre Vázquez, Guillermo Gómez Vargas, Ernesto Cibrián Liberto y Héctor Gallo Jiménez.

@arquimedios_gdl

TE INVITAMOS A FORMAR PARTE DE LOS

Comunicadores Parroquiales

Los cuales promueven la Pastoral de la Comunicación en sus Parroquias

Dirección

"En la Iglesia tenemos urgente necesidad de una comunicación que inflame los corazones, sea bálsamo en las heridas e ilumine el camino de nuestros hermanos y hermanas"

Papa Francisco

Copyright @2023 – Todos los Derechos Reservados.