upc4

Pbro. José Emmanuel González Loza
Padre espiritual de 2º de Filosofía

Fue el 8 de diciembre de 1970, cuando el Papa Pío IX publicó el decreto Quemadmodum Deus. Del modo en que Dios se le apareció en sueños a través de un ángel que le dijo: “José, hijo de David, no temas acoger a María, tu mujer, porque la criatura que hay en ella viene del Espíritu Santo”, (cfr. Mt 1, 20), es aquí donde se declara a San José como Patrono de la Iglesia Universal. Así mismo el Papa Pío XII marcaría la fiesta más solemne y definitiva del patrocinio de San José el día 19 de marzo.
Por esa razón el Seminario Diocesano de Guadalajara está bajo el patrocinio de uno de los personajes bíblicos, modelo de virtudes, que todo seminarista puede imitar y acudir a él como intercesor, San José. Siempre deja buenos hábitos en la vida del Seminario al ser conducido por el amor a Jesús y a la Virgen María.
En la vida de San José se pueden encontrar las virtudes teologales: fe, esperanza y caridad, mismas que se han de encontrar en la vida del seminarista, no obstante estas virtudes son las que sostienen la fidelidad en las diferentes etapas de la formación sacerdotal y en los momentos de prueba. Ésta es la dinámica de las virtudes teologales; Dios está con nosotros y nosotros estamos con Él. La razón de la vida de San José es Jesús, y Jesús se convirtió en el motor de todas sus acciones, también el seminarista es movido por este motor, cuando el amor primordial es siempre Jesús. Ambos, San José y el seminarista se identifican con Jesús.
San José no fue sacerdote, pero participó junto con María en el sacerdocio común de los fieles de manera sublime.
Él como padre y protector de Jesús, lo tuvo y sostuvo en sus manos, así mismo se preparan los futuros sacerdotes en el Seminario para hacer como hacen los sacerdotes en el sacrificio Eucarístico; otorgar todas las gracias necesarias para cumplir con esta misión (cfr. Ef 1,4-5).

San José se convirtió en padre adoptivo, por custodiar a Jesús, el seminarista se convertirá en padre espiritual de los hijos de Dios y custodio cuando celebre la Eucaristía. San José es el hombre justo y el seminarista está llamado a imitar a San José; hombre justo, porque el ser justo significa «a aquel que está unido a la voluntad de Dios y estar conforme con ella en toda clase de acontecimientos, prósperos y adversos». El Papa Francisco en la carta apostólica Patris Corden, 11 nos recuerda que «San José nos enseña que al tener fe en Dios, puede actuar a través de nuestros miedos, nuestras fragilidades, y nuestras debilidades».

San José es el padre de Jesús por ser custodio del Redentor, es el Espíritu Santo el que preparó a José para ser padre de Jesús, este carácter primordial es cristológico, análogamente «todos los privilegios de María derivan del hecho por ser la madre de Cristo, todos los privilegios de San José derivan del hecho de haber obtenido la tarea de ser padre de Cristo».
San José es considerado el Patrono de la buena muerte «Por la gran experiencia que se tiene de los bienes que alcanza de Dios. Es un bien que se provoca en el alma de todo aquel que le tenga profunda devoción». El seminarista y todo fiel cristiano ha de ser devoto de San José para tener el privilegio de contar con su intercesión, «por el hecho de asistir a Jesús y a María, proporcionándoles con su trabajo, el alojamiento y la manutención, tiene el privilegio de alcanzar, para sus devotos, una asistencia muy particular de Jesús y María en el trance supremo de la muerte».

Así lo dice san Lucas: estén preparados porque, cuando menos lo piensen vendrá el Hijo del hombre (cfr. Lc 12,40). El seminarista, futuro sacerdote, se da cuenta que está en las manos de Dios, es el Señor quien sigue guiando la historia de la propia salvación, a pesar de la carga, sabe que Dios sigue caminando al lado de él y que la misión evangelizadora es una tarea ardua de toda la Iglesia.
La comunidad eclesial se ha de encontrar dispuesta para animar a las vocaciones sacerdotales, una vez que la comunidad logra mirar todas estas gracias especiales en el seminarista, él, encuentra su autorrealización personal en aquel que lo ha llamado y lo ha invitado a seguir respondiendo con plena madurez, identificando la vida con la obra de Cristo Buen Pastor que prepara la vida interior, en el silencio como lo hizo con San José.

@arquimedios_gdl

TE INVITAMOS A FORMAR PARTE DE LOS

Comunicadores Parroquiales

Los cuales promueven la Pastoral de la Comunicación en sus Parroquias

Dirección

"En la Iglesia tenemos urgente necesidad de una comunicación que inflame los corazones, sea bálsamo en las heridas e ilumine el camino de nuestros hermanos y hermanas"

Papa Francisco

Copyright @2023 – Todos los Derechos Reservados.