upc4

Pbro. Adrián Ramos Ruelas

Se dice que todo santo tuvo su pasado y todo pecador tiene su futuro. Una de las conversiones más admirables que encontramos en la Historia de la Salvación es la de María Magdalena, la mujer que estuvo al lado de María Santísima y del apóstol Juan al pie de la cruz cuando moría Jesús.

Siete demonios fueron expulsados de Santa María Magdalena. Sólo Dios es capaz de hacer nuevas todas las cosas y de renovar por completo a las personas.

La primera entre los apóstoles es una mujer originaria de Magdala. Ella, acostumbrada a los amoríos humanos que no llenan el corazón, conoce al Señor Jesús y se hace su más fiel discípula. Ella, liberada de una vida de pecado, se convierte en la primer testigo de la Resurrección.

El Papa Francisco ha elevado la memoria de Santa María Magdalena a categoría de fiesta, a la par de las de los santos apóstoles.

José Luis Martín Descalzo la describe de manera amena en “Vida y misterio de Jesús de Nazaret”: María es una mujer sedienta de pureza. Había oído hablar de Jesús. Al sentirse amada y liberada por Jesús, siente hacia él un infinito agradecimiento; gracias a él ha vuelto a conocer lo que es verdaderamente estar viva y libre. Ha visto en Jesús ese ideal de hombre que en lo más hondo de su ser ama ella, que ha conocido a tantos.

Poco se dice de ella en la Sagrada Escritura y eso poco se ha prestado también a confusión, pues son tres “Marías”: la mujer pecadora, la originaria de Magdala y la hermana de Lázaro.

Sin embargo, en la liturgia del 22 de julio la Iglesia sólo hace referencia sólo a una que representa seguramente a esa mujer conquistada por el amor de Jesús y que lo siguió fielmente hasta la tumba, en donde registra el dato que fundado la espiritualidad cristiana y es el punto de partida de la evangelización: la resurrección de Cristo.

¿Qué podemos aprender de ella?

  1. Su extraordinario amor a Jesús. Él la liberó y ella nunca más se apartó de él.
  2. Su valentía al seguirlo. La vergüenza quedó atrás y se prestó a ser el blanco de las miradas y las murmuraciones sin incomodarse más.
  3. Su espíritu misionero. Fue la primera entre los apóstoles en comunicar la Buena Nueva de la Resurrección.

@arquimedios_gdl

TE INVITAMOS A FORMAR PARTE DE LOS

Comunicadores Parroquiales

Los cuales promueven la Pastoral de la Comunicación en sus Parroquias

Dirección

"En la Iglesia tenemos urgente necesidad de una comunicación que inflame los corazones, sea bálsamo en las heridas e ilumine el camino de nuestros hermanos y hermanas"

Papa Francisco

Copyright @2023 – Todos los Derechos Reservados.