Home / Cultura y Formación / Una Luz que brilla en la oscuridad

Una Luz que brilla en la oscuridad

Sem. Alexis Giovanni Castellanos Gudiño 3ero de filosofía

En medio de las tribulaciones del mundo, de los escándalos ocasionados por algunos miembros de la Iglesia que han apartado su mirada de Cristo; en medio de tantos ataques a la fe y de tantas crisis, incluso espirituales, situaciones de las cuales no estamos exentos los Sacerdotes ni los seminaristas, el Señor no deja de buscarnos ni de comunicarnos su gracia a través de su plan de Salvación por medio de los sacramentos, especialmente la Eucaristía y la Reconciliación. Además, el Señor no se cansa de llamar al hombre para trabajar juntos en los distintos, e igualmente importantes, campos de trabajo pastoral, a ­fin de construir el Reino de los Cielos en las realidades temporales. Y, sin lugar a duda, una de las maneras en que Nuestro Padre del Cielo ha llamado al hombre, especialmente en nuestra Arquidiócesis de Guadalajara, ha sido mediante la presencia de Nuestra Madre Santísima en nuestra historia, particularmente, en su advocación de Nuestra Señora de la Expectación de Zapopan.

La bendita Imagen de Nuestra Señora recorre, año con año, algunos lugares de nuestra Arquidiócesis, y con su solo paso es capaz de recordarnos la presencia y bondad de Dios, que desea habitar en nuestros corazones. Cada comunidad a la que acude, la espera con alegría y decoraciones impresionantes y, aunque la piedad y la devoción se han enfriado en algunos corazones, sobre todo en los más jóvenes, por Ella es posible que estos ardan de nuevo al reconocerla como la enviada del Señor. Y, puesto que el Seminario de Guadalajara es llamado «el corazón de la Diócesis», Nuestra Madre no podría dejar de lado la oportunidad para encontrarse con nosotros, seminaristas y Sacerdotes diocesanos, en el lugar en que nos preparamos para ser uno con su Hijo. Es por eso que el pasado viernes 16 de septiembre del año en curso la acogimos en nuestra casa, en un altar preparado para su bendita Imagen dentro de la capilla de nuestro Seminario.

Los seminaristas mayores y menores esperamos su llegada en la calle San José, dispuestos por grupos a iniciar una procesión hacia la capilla, una vez que Ella llegase. Así, cuando el P. Juan Carlos Lupercio, Vicerrector del Seminario Mayor, y el P. José Román Manzo, Director del Seminario Menor, entraron con la Imagen de Nuestra Madre a la capilla para colocarla sobre el altar preparado para Ella, seminaristas, Sacerdotes y ­ eles de los alrededores del Seminario que nos acompañaron cantamos la Salve en latín, guiados por la Schola Cantorum, el principal coro del Seminario. Luego, continuamos dando gracias a Dios con la celebración de la Eucaristía, para después concluir con el rezo del santo Rosario en comunidad.

Al día siguiente, la banda del Seminario cantó las famosas Mañanitas ante la Imagen de la Señora, después elevamos nuestra oración con las Laudes, la hora de la mañana y, después de algunas otras actividades de casa, despedimos la Imagen con la celebración de la Eucaristía y una procesión dentro del Seminario Mayor. Al ­ finalizar, en la explanada central de la casa, el Padre Vicerrector y un Padre prefecto nos dieron la bendición con la Imagen de Nuestra Madre. Luego, la depositaron en la camioneta en que suele hacer sus recorridos, y partió a otro destino.

No obstante, su presencia permanece entre nosotros, al igual que la de Nuestro Señor porque, del mismo modo que Él, Ella quiere que nuestros corazones se abran a su gracia, y puesto que incluso en el Seminario encontramos crisis de fe y enfriamiento en la relación con Dios a causa de ser hombres pecadores e «hijos de nuestro tiempo», como diría San Agustín de Hipona, Ella vino a ser esa luz en medio de la oscuridad, la antorcha en medio de la caverna que nos permitió ver al Señor y caminar hacia Él, porque encendió de nuevo a quien estuvo dispuesto para avanzar renovado a través de las di­ficultades del mundo. ¡Qué alegría es tenerla cerca, especialmente cuando todo parece apagado y vacío!

¡Glori­ficado sea Dios en Nuestra Señora de Zapopan!

Acerca de Edicion Arquimedios

Avatar

Revisa También

Libertad de expresión amenazada

La libertad de expresión implica proteger los derechos de terceros, la seguridad nacional y elorden …