upc4

El envío que hace Jesús a sus discípulos es para que vayan a todo el mundo, y que su mensaje y misión
debe ser para anunciar la paz, sin excepción, sin excluir a nadie.
Además de hacer varias recomendaciones, el Señor culmina con la indicación de que, cuando sus enviados vayan a un lugar, digan: “Que la paz reine en esta casa”.
Podemos tener la idea de que la paz es ausencia de guerra, y que si no hay conflicto, estamos en paz.
Pero el concepto de paz en la Biblia es un concepto mucho más profundo y rico. La Sagrada Escritura, en lugar de sugerir el concepto de paz como ausencia de contrariedades, es más bien presencia.

La paz es, pues, presencia abundante de la salvación de Dios en favor de todos los hombres, que se experimenta como gozo, seguridad, bendición, protección y abrazo misericordioso del Señor a cada uno de sus hijos.

La paz que Jesús quiere que anunciemos no es ausencia, sino una presencia de la fuerza y poder salvador de Dios en favor de nuestra humanidad.

Esta obra de anunciar y de trabajar por la paz requiere de muchos enviados, por eso señala el Evangelio que “la mies es mucha y los enviados pocos”, por lo tanto, se requiere que estemos trabajando en la misión a favor de la paz que Jesucristo quiere que llegue a todos.

Conscientes de esto, ya estuviéramos todos manos a la obra, trabajando por la justicia, por la verdad, por la libertad, por el amor, para que se restablezca la paz salvadora, amorosa y misericordiosa de Dios.

Es voluntad de Dios, es promesa y oferta de Él que vivamos en paz.
Nuestro mundo, si algo requiere en este momento, es que estemos en paz. Tenemos grandes guerras entre naciones, medianas guerras entre sectores, pequeñas guerras –tal vez– en nuestras familias, y tenemos guerras, también, en nuestro interior.
Cada uno de nosotros libra sus guerras en los sentimientos, en los deseos de venganza, en el deseo de que a alguien le vaya mal, y tienen en nuestras actitudes y palabras repercusiones a la hora de convivir con los demás.

¿Cómo nos hacemos la guerra actualmente? Por un mensaje, por una descalificación, por una falsa acusación, por un señalamiento injusto.

Creamos un clima de enfrentamiento de unos con otros. Necesitamos trabajar por la paz, no como ausencia de problemas, sino como fuente inagotable de bendición y de vida de parte de Dios para con nosotros.
Jesús nos quiere a sus discípulos, trabajadores, constructores de paz en el mundo que nos ha tocado vivir. Necesitamos reconciliarnos, interesarnos unos por otros, tendernos la mano para que no haya excluidos, para que no haya víctimas de la injusticia, rezagados en el camino en detrimento de la dignidad de los hijos de Dios.
Necesitamos comprometernos y trabajar por la paz en nuestra familia, en nuestra ciudad, en nuestra patria, en nuestro mundo. El Señor quiere su paz como fuente de salvación para todas las personas.
Acojamos con humildad y compromiso este mensaje de parte de Dios, para ser agentes constructores de paz.

Yo les bendigo en el Nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo.

@arquimedios_gdl

TE INVITAMOS A FORMAR PARTE DE LOS

Comunicadores Parroquiales

Los cuales promueven la Pastoral de la Comunicación en sus Parroquias

Dirección

"En la Iglesia tenemos urgente necesidad de una comunicación que inflame los corazones, sea bálsamo en las heridas e ilumine el camino de nuestros hermanos y hermanas"

Papa Francisco

Copyright @2023 – Todos los Derechos Reservados.