upc4

Héctor Quintero López

Fue deseo de la santa de Ávila, que los frailes de su orden participaran en la evangelización de América, fundándose el primer convento de religiosas carmelitas en Puebla de los Ángeles hacia 1604. A lo largo del siglo XVII, se hicieron las diligencias necesarias para la fundación de un monasterio de descalzas en la Nueva Galicia, colocándose la primera piedra de este recinto en 1690, estrenándose en 1695 y consagrándose el templo en 1722. Es de notar las reconocidas virtudes de las inquilinas que estuvieron en este convento, convirtiéndolo en uno de los más preciados de la comunidad tapatía, lugar que años más tarde se consideraría como el “Mesón de la Virgen”, por ser este cenobio el que arropaba, desde 1734, a la Virgen de Zapopan, cuidándose su ajuar en este lugar para ser engalanada durante sus visitas a Guadalajara.
Una de las devociones que tuvo auge durante la época novogalaica en este recinto, fue precisamente la que se daba a Jesús Divino Preso, Imagen que se veneraba en la capilla de la Santa Escala dentro de este convento y que se exponía a la pública veneración durante la Cuaresma y los días santos, especialmente en los cultos a él, el tercer viernes de Cuaresma.
Tras la exclaustración y los arrebatos que sufrió la comunidad carmelita en tiempos pasados, la Imagen y devoción desaparecieron en este recinto, pero con el afán de restituir esta devota práctica cuaresmal, y al ser el único templo monacal del centro de Guadalajara en el que hacía falta la Imagen de un Jesús Nazareno, el rector de la capellanía de Santa Teresa de Jesús, Pbro. Tomás de Híjar Ornelas, tomó la iniciativa para adquirir recientemente en la Ciudad de México una imagen de preciosa factura, datado hacia el siglo XIX, el cual fue restaurado e incorporado al culto tras su solemne bendición.

La Imagen del Divino Preso de Santa Teresa, es una escultura policromada que presenta a Jesús como un hombre de edad media, puesto en pie y atado de manos, aunque por su mecanismo (en hombros y codos), puede colocarse en distintas posiciones referentes a la Pasión de Cristo. Porta entre sus manos una caña y sobre su cabeza una corona de espinas, de la que brotan unas potencias como símbolo de su divinidad, recordando el pasaje del Evangelio en el que es llamado cruelmente como “Rey de burlas”.
Es una imagen de vestir, pero posee en su policromía rasgos de la flagelación, se observan golpes y heridas de las que surgen hilos de sangre, apreciando incluso huesos expuestos por la abertura de la misma epidermis, dando tal realismo a la Imagen que se presenta a los fieles cubierto apenas por un cendal y capa, lo que conmueve los corazones al ver a Cristo en ese aspecto tan grave.

Desde la bendición y colocación de la Imagen de Jesús Divino Preso en la Capilla del Señor del Perdón en este templo, son muchos los fieles que día a día han comenzado a tomarle devoción, orando ante su efigie puestos de rodillas y encomendando a él sus penas o ataduras físicas y espirituales para que les ayude a ser liberados de las mismas. Este año se llevó a cabo un triduo solemne en honor a Jesús Divino Preso, celebrando su festividad el viernes 8 de marzo con una solemne celebración Eucarística y procesión con la bendita Imagen por el atrio, culminando con la bendición del Santísimo Sacramento.

@arquimedios_gdl

TE INVITAMOS A FORMAR PARTE DE LOS

Comunicadores Parroquiales

Los cuales promueven la Pastoral de la Comunicación en sus Parroquias

Dirección

"En la Iglesia tenemos urgente necesidad de una comunicación que inflame los corazones, sea bálsamo en las heridas e ilumine el camino de nuestros hermanos y hermanas"

Papa Francisco

Copyright @2023 – Todos los Derechos Reservados.